INVESTIGACIÓN CLÍNICA
Lesiones del carpo
asociadas a fracturas del radio distal: correlación artroscópico-tomográfica
Agustina Laboranti,
Mateo Lazzari, Gabriel O. Pérez Lloveras, Franco G. Casen Infante, Tomás M.
Rognoni, Raúl A. Posse, Macarena Otero Consoli, Francisco Colombato, Franco
Casserá, Martín Caloia
Sector de
Cirugía de la Mano y Reconstructiva del Miembro Superior, Hospital
Universitario Austral, Buenos Aires, Argentina
RESUMEN
Introducción: La fractura del radio distal
representa una de las fracturas más frecuentes. La prevalencia de lesiones
intercarpianas asociadas llega al 70%. Estas lesiones impactan en los
resultados funcionales cuando pasan desapercibidas durante el diagnóstico y el
tratamiento. El propósito de este estudio fue establecer una correlación entre
la tomografía computarizada y la artroscopia para diagnosticar lesiones
intercarpianas asociadas a fracturas del radio distal. Materiales y
Métodos: Se
evaluó retrospectivamente a 146 pacientes de 18 a 65 años, con fractura del radio
distal, operados con asistencia artroscópica y estudiados con radiografías y
tomografía computarizada prequirúrgicas. Se evaluaron las lesiones del
fibrocartílago triangular, ligamentarias y osteocondrales, y las fracturas de
los huesos del carpo, según criterios imagenológicos prestablecidos, tomando
como patrón de referencia diagnóstico a la artroscopia. Se determinó la
precisión diagnóstica de la tomografía para estas lesiones.
Resultados: Para
lesiones del fibrocartílago triangular, la sensibilidad fue del 84%; la
especificidad, del 65%; el valor predictivo positivo, del 77% y el valor
predictivo negativo, del 10%. Para lesiones del ligamento escafolunar, la
sensibilidad fue del 61%; la especificidad, del 62%; el valor predictivo
positivo, del 60% y el valor predictivo negativo, del 63%. Para lesiones
osteocondrales, la sensibilidad fue del 55%; la especificidad, del 87%; el
valor predictivo positivo, del 22% y el valor predictivo negativo, del 97%.
Conclusión: No hubo
una correlación estadísticamente significativa entre la tomografía
computarizada y la artroscopia para el diagnóstico prequirúrgico de lesiones
intercarpianas asociadas a una fractura del radio distal.
Palabras clave: Fractura de radio distal; tomografía
computarizada; artroscopia; lesiones asociadas; ligamentos intercarpianos.
Nivel de Evidencia: II. Estudio diagnóstico
Carpal
Injuries Associated With Distal Radius Fractures: Arthroscopic-Tomographic
Correlation
ABSTRACT
Introduction: Distal radius
fractures are among the most common fractures. Associated intercarpal injuries
have been reported in up to 70% of cases. If undiagnosed or untreated, these
injuries can negatively impact functional outcomes. The aim of this study was
to establish a correlation between computed tomography (CT) and arthroscopy in
diagnosing intercarpal injuries associated with distal radius fractures. Materials and Methods: We
retrospectively analyzed 146 patients (aged 18–65 years) with distal radius
fractures who underwent arthroscopically assisted surgery. Preoperative
radiographs and CT scans of the wrist were evaluated. Triangular fibrocartilage
complex (TFCC) injuries, ligament and osteochondral injuries, and carpal bone
fractures were assessed based on pre-established imaging criteria, with
arthroscopy serving as the diagnostic gold standard. The diagnostic accuracy of
CT for these injuries was determined. Results: For TFCC
injuries, CT demonstrated a sensitivity of 84%, specificity of 65%, positive
predictive value (PPV) of 77%, and negative predictive value (NPV) of 10%. For
scapholunate ligament injuries, sensitivity was 61%, specificity 62%, PPV 60%,
and NPV 63%. For osteochondral injuries, sensitivity was 55%, specificity 87%,
PPV 22%, and NPV 97%. Conclusion: There was no
statistically significant correlation between CT and arthroscopy for the
preo-perative diagnosis of intercarpal injuries associated with distal radius
fractures.
Keywords: Distal radius
fracture; computed tomography; arthroscopy; associated injuries; intercarpal
ligament.
Level of Evidence: II. Diagnostic
study
INTRODUCCIÓN
Las fracturas del radio distal (FRD) representan
alrededor del 25% de las fracturas en la población pediátrica y el 18% en los
pacientes de edad avanzada.1 En
la bibliografía clásica, se comunica un aumento de la incidencia de las FRD en
todas las edades, con una tendencia constante en los últimos años.2 Dicha tendencia, junto con los elevados
costos de salud para el tratamiento de la lesión y de sus complicaciones,
refleja la importancia de un manejo diagnóstico y terapéutico integral y
oportuno.3
Aproximadamente el 16% de los pacientes con FRD
refiere dolor de muñeca y mano, incluso un año después de la lesión, y esto se
debe a la etiología multifactorial.4
Cheng y cols. asociaron este dolor crónico a factores, como impactación cubital
por mala reducción, falta de consolidación de la estiloides cubital, lesiones
del complejo del fibrocartílago triangular (CFCT) con inestabilidad
radiocubital distal o sin ella, lesiones de los ligamentos intercarpianos y
lesiones condrales.5 Se ha
comunicado una prevalencia de lesiones ligamentarias hasta en el 70% de los
pacientes.6 El ligamento
escafolunar (LEL) es el ligamento intercarpiano más importante, su lesión causa
inestabilidad con posterior evolución a un patrón específico de artrosis con
dolor crónico residual.
Resulta muy difícil diagnosticar estas lesiones
antes del tratamiento quirúrgico. A veces, esto se debe a la imposibilidad de
realizar una evaluación semiológica del paciente por el dolor y el edema de
partes blandas. A esto se agrega la limitación diagnóstica reportada en la
bibliografía que tienen tanto la radiografía como la tomografía computarizada
(TC) para este tipo de lesiones. Si bien existen signos radiológicos que pueden
sugerir lesiones de tejidos blandos asociadas, como ensanchamiento de los
espacios articulares intercarpianos, de la articulación radiocubital distal o
alteración de las líneas de Gilula, se informó que las radiografías son
moderadamente fiables en el diagnóstico de lesiones del LEL y son mejores para
descartar estas lesiones que para confirmarlas.7
Gradl y cols. informaron
una especificidad y una sensibilidad de las radiografías del 84% y 69%,
respectivamente, para el diagnóstico de las lesiones ligamentarias
escafolunares concomitantes a FRD intrarticulares.8
Suzuki y cols. evaluaron la reproducibilidad intra e
interobservador de la radiografía y la TC para las lesiones ligamentarias del
carpo asociadas a las FRD basándose en los hallazgos artroscópicos como método
confirmatorio.9 Encontraron una
moderada y pobre fiabilidad intra e interobservador, respectivamente, para la
radiografía, a diferencia de los aceptables resultados obtenidos con la TC con
cortes coronales. Sin embargo, la información es limitada para dilucidar el
grado de lesión y definir así el manejo terapéutico.
Si bien existen otros métodos alternativos, como la
TC con contraste intrarticular, la resonancia magnética o las radiografías, no
se emplean rutinariamente debido a sus costos y a la necesidad de administrar
un medio de contraste.
El objetivo de este estudio fue establecer si
existe una correlación entre la TC y la artroscopia para el diagnóstico de las
lesiones asociadas a FRD. Como objetivo secundario, se planteó determinar la
incidencia de lesiones del carpo en este tipo de lesiones.
MATERIALES Y MÉTODOS
Se llevó a cabo un estudio retrospectivo,
observacional, de cohorte. Se utilizó el sistema PECTRA® para el análisis de
los datos accediendo a registros de historia clínica, imágenes y protocolos
quirúrgicos. Se revisaron radiografías y TC con reconstrucción multiplanar en
las que se efectuaron mediciones específicas para detectar potenciales lesiones
del carpo según criterios claramente establecidos, y se compararon estos
hallazgos con lo descrito en el protocolo quirúrgico.
Se analizó retrospectivamente a 269 pacientes con
FRD, que fueron sometidos a reducción abierta y fijación interna mediante
osteosíntesis con placa anatómica bloqueada y asistencia artroscópica, entre
enero de 2012 y diciembre de 2022. Todos habían sido operados por el mismo
cirujano, nivel experto según la clasificación de J. B. Tang, junto al equipo
de Cirugía del Miembro Superior de la institución.10
Se incluyó a pacientes de entre 18 y 65 años, que
fueron estudiados mediante radiografías de muñeca, de frente, de perfil y
oblicua, y TC en rotación neutra preoperatorias. Se obtuvo una imagen
seccionada a intervalos de 1 mm y reconstruida en imágenes sagitales, axiales,
coronales y 3D. Se excluyó a aquellos que tenían fracturas patológicas, fractura
bilateral, osteoporosis severa y cuadros previos en la muñeca ipsilateral
(traumatismo, fracturas o enfermedad reumática), como así también fracturas
expuestas (Tabla 1). No se tomaron
radiografías bajo maniobras de estrés para descartar lesiones parciales u
ocultas (inestabilidad predinámica).
Según los criterios de inclusión, se seleccionó a
146 pacientes: 72 hombres y 74 mujeres, con una edad media de 46.9 años. Todas
las fracturas fueron clasificadas según la clasificación AO y analizadas para
determinar signos de lesiones asociadas en la TC (Figura
1).
Para evaluar las lesiones asociadas se utilizó el
protocolo propuesto por el Servicio que evalúa de cubital a radial y de
proximal a distal. La lesión del CFCT se definió como fractura de la base o
vértice de la estiloides cubital, fractura de la faceta lunar del radio e
incongruencia articular radiocubital distal (Figura
2).
Se valoró la lesión del ligamento lunopiramidal con
la fractura/avulsión ubicada en la cara lateral o medial de estos huesos,
respectivamente. Se determinó, también, como lesión del LEL al espacio si la
distancia más estrecha entre el escafoides y el semilunar medía más de 2,0 mm
en los cortes coronales de la TC, y la flexión del hueso escafoides medida con
el ángulo escafolunar era >60° en el corte sagital (Figura
3).11
Además, se evaluó si había fractura de los huesos
del carpo y lesiones osteocondrales (Tabla 2).
Se determinó la validez de la TC como método
diagnóstico de las distintas lesiones, analizando la sensibilidad, la
especificidad, el valor predictivo positivo (VPP) y el valor predictivo
negativo (VPN) para cada lesión, usando el programa Easy R® versión 4.2.1.
Técnica quirúrgica
Todos los pacientes habían sido operados con la
misma técnica quirúrgica. Se los colocó en decúbito dorsal, bajo bloqueo
anestésico plexual y con manguito hemostático a 250 mmHg. En un primer tiempo,
se procedió a la reducción abierta y fijación interna mediante abordaje volar
de Henry modificado por Orbay, con placa bloqueada volar anatómica de radio
distal.12 Luego se posicionó el
miembro en la torre de tracción con el hombro a 90º de abducción, el codo a 90º
de flexión y el antebrazo en posición neutra, por portales artroscópicos
habituales 3-4-R, 6-R, mediocarpianos radial y cubital, y se realizó una
artroscopia diagnóstica y terapéutica. Si se identificaban parámetros de lesión
del LEL se utilizaba la clasificación de Geissler.13
Se clasificó y trató a las lesiones del CFCT según los conceptos de Palmer y,
en el caso de lesiones Ib, se las trató según el criterio de Atzei: Ib estable
y Ib inestable.14,15
Se inmovilizó con yeso entre 2 y 4 semanas, según la lesión hallada.
RESULTADOS
En esta serie, el 50% eran mujeres y el 49%,
hombres, con un promedio de edad de 46.9 años. Por frecuencia de tipo
fracturario y según la clasificación AO, 100 fracturas eran 2R3C (68%); 23,
2R3A y 23, 2R3B (16% cada una).
Se estudió la exactitud diagnóstica de la TC con
reconstrucción multiplanar, tomando como referencia lo diagnosticado por vía
artroscópica, durante la cirugía.
Lesión del CFCT: Se diagnosticaron, por vía
artroscópica, 115 pacientes con esta lesión. En la evaluación tomográfica, 128
pacientes tenían lesiones y 18, no tenían. De estos 128, 99 eran verdaderos
positivos y 29, falsos positivos. Entre los 18 pacientes sin lesión
tomográfica, solo 2 fueron verdaderos negativos, mientras que 16 correspondían
a falsos negativos. A partir de estos valores, se calculó una sensibilidad del
84% (IC 76-96%), una especificidad del 65% (IC 0,8-21%), un VPP del 77% (IC
68-84%) y un VPN del 10% (IC 1-32%).
Lesión de LEL: Por artroscopia se diagnosticaron 71
lesiones del LEL. En la evaluación tomográfica, 72 pacientes tenían lesiones y
74, no tenían. De los 72 pacientes con lesión tomográfica, 44 eran verdaderos
positivos, mientras que 28 eran falsos positivos. Entre los 74 pacientes sin
lesión, 47 eran verdaderos negativos y 27, falsos negativos. Se calculó una
sensibilidad del 61% (IC 49-73%), una especificidad del 62% (IC 50-73%), un VPP
del 60% (IC 47-71%) y un VPN del 63% (IC 51-74%).
Lesión osteocondral: Se diagnosticaron 9 pacientes con esta
lesión mediante artroscopia. El análisis tomográfico reveló 23 pacientes con lesiones
osteocondrales. Cinco de ellos eran verdaderos positivos y 18, falsos
positivos. Entre los 123 pacientes sin hallazgo tomográfico de lesión, 4 eran
falsos negativos y 119, verdaderos negativos. La sensibilidad fue del 55% (IC
21-86%); la especificidad, del 87% (IC 80-92%); el VPP, del 22% (IC 7,5-43%) y
el VPN, 97% (IC 92-99%).
Lesión lunopiramidal: El hallazgo artroscópico de este tipo
de lesiones fue realmente excepcional en la serie, solo 2 pacientes. Por este motivo, no
se evaluó la precisión diagnóstica de la TC.
Fractura de los huesos del carpo: Por artroscopia se detectaron solo 5
pacientes con fracturas de los huesos del carpo, mientras que, en la TC, 16
pacientes tenían fractura. Además, 7 pacientes tenían lesión de los ligamentos
radiocarpianos detectada por artroscopia, lesión que no fue estudiada mediante
TC. Los resultados se muestran en la Tabla 3.
En esta serie, solo 9 pacientes no tuvieron ninguna
lesión en el carpo asociada a la fractura, por lo que la frecuencia de lesiones
del carpo resultó considerablemente alta, 92% (Tabla
4).
DISCUSIÓN
En la actualidad, un gran número de publicaciones
establecen una estrecha relación entre las FRD y las lesiones asociadas, y
estas tienen un valor predictivo en el resultado funcional a corto y largo
plazo.
La anatomía compleja del carpo dificulta el
diagnóstico de lesiones asociadas en las radiografías simples. No visualizarlas
puede dar lugar a complicaciones, como inestabilidad del carpo y alteraciones
en la biomecánica y, en consecuencia, producir dolor persistente y compromiso
funcional.16
El uso de asistencia artroscópica en el tratamiento
de la FRD dejó en evidencia que existen múltiples lesiones intercarpianas
asociadas, como las del CFCT o los ligamentos radiocarpianos e intercarpianos,
y se ha enfatizado la importancia de reparar las lesiones inestables y
registrar las lesiones agudas, que son pasibles de tratamiento con
inmovilización posoperatoria. Se han evaluado lesiones ligamentarias carpianas
interóseas y del CFCT accesibles en la exploración artroscópica.
Se describió una alta incidencia de estas lesiones
ligamentarias asociadas. Linscheid y cols. fueron
pioneros al describir la inestabilidad escafolunar, esta sería el tipo más
común de inestabilidad carpiana asociada.17
Numerosos autores observaron una lesión del LEL por artroscopia en el 53,7%, lesiones
del CFCT en el 82%, lesiones luno-piramidales en el 27,1% y osteocondrales en
el 32% de las FRD tratadas con reducción abierta y fijación interna. Además,
describieron lesiones de ligamentos carpianos extrínsecos en el 74%.18-21 En nuestra serie, se obtuvieron
resultados similares en las lesiones del CFCT (78,7%) y del LEL (48%), mientras
que, para lesiones de los ligamentos radiocarpianos y condrales, la incidencia
fue considerablemente menor, del 4,8% y 6%, respectivamente. Richards y cols.
comunicaron la baja precisión de la radiografía como herramienta diagnóstica,
porque observaron que, en el 60% de los casos en los que se confirmó un
desgarro del ligamento por vía artroscópica, la distancia escafolunar era
normal en las radiografías preoperatorias.20
Por otra parte, si bien la resonancia magnética y la angiografía por resonancia
magnética tienen más poder para detectar lesiones ligamentarias que las
radiografías, estas no definen precisamente la extensión del daño ligamentario,
la calidad del tejido dañado y las lesiones condrales asociadas que son
información necesaria para la planificación y elección de la técnica
quirúrgica.22
Los estudios antes citados correlacionan los
hallazgos artroscópicos y radiográficos. Sin embargo, el primero en evaluar la
correlación de la artroscopia con la TC fue Suzuki, quien evaluó una serie de
88 muñecas, y comparó los hallazgos artroscópicos en el intervalo escafolunar
con mediciones preoperatorias en la TC, y llegó a la conclusión de que la
medición de la distancia escafolunar en el corte coronal central de la TC era
reproducible con una alta concordancia intra e interobservador, para
diagnosticar lesiones del LEL de bajo y alto grado, según su confirmación
artroscópica.9 El presente
estudio reveló que el aumento de la distancia escafolunar en el corte coronal
de la TC tuvo un VPP del 60%, determinando que 3 de cada 5 pacientes con este
hallazgo en las imágenes tendrán realmente la lesión.
Las lesiones de los ligamentos radiocarpianos y del
ligamento lunopiramidal tuvieron escasa incidencia en esta serie. Por lo tanto,
la especificidad y la sensibilidad demostradas fueron irrelevantes.
En cuanto a la frecuencia y distribución de las
lesiones, Heo y cols. evaluaron una serie de 223
pacientes con FRD, y hallaron que el 20,6% se asocia con fractura de los huesos
del carpo, entre ellas, la más frecuente es el piramidal.23 Otros estudios mencionan que son las
fracturas de escafoides las de mayor incidencia, representan el 0,75-6,5%, lo
que concuerda con el 4,1% hallado en nuestra serie.24,25
Al igual que en las series antes expuestas, la
incidencia de fracturas del carpo en esta serie fue del 13% (19 pacientes).
Entre ellos, 14 tuvieron solo hallazgo tomográfico, 3 por artroscopia y, solo
en 2 pacientes, el diagnóstico se hizo por ambos métodos. Esto demuestra la
superioridad diagnóstica del estudio tomográfico por sobre la visualización
artroscópica, lo cual puede deberse a la falta de uso de portales específicos
para la visualización de distintas regiones del carpo de manera rutinaria.
CONCLUSIONES
Se ha informado que la prevalencia de lesiones
asociadas con FRD es alta: hasta 80% de lesiones del CFCT y 50% del LEL. Si
bien este estudio concuerda con dichos valores, no se ha podido encontrar una
correlación significativa entre las imágenes tomográficas y los hallazgos
artroscópicos. Los autores consideran que la artroscopia sigue siendo el patrón
de referencia para el diagnóstico de las lesiones intercarpianas, y su ventaja
principal radica en la posibilidad de tratar estas lesiones en el mismo tiempo
quirúrgico. Como desventajas, se pueden mencionar el aumento del tiempo
quirúrgico, el costo adicional y la necesidad de un cirujano experto. Se
destaca la importancia de la TC para evaluar las fracturas y lesiones articulares;
sin embargo, solo tiene valor como método orientativo para la sospecha de
lesiones intercarpianas. Sugerimos como método diagnóstico más fiable la
resonancia magnética o la artroscopia.
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ORCID de M. Lazzari: https://orcid.org/0009-0006-8609-5777
ORCID de M. Otero
Consoli: https://orcid.org/0009-0006-2297-5257
ORCID de G. O. Pérez
Lloveras: https://orcid.org/0009-0005-4227-0484
ORCID de F.
Colombato: https://orcid.org/0009-0004-8747-7887
ORCID de F. G. Casen
Infante: https://orcid.org/0009-0008-9108-9755
ORCID de F. Casserá: https://orcid.org/0009-0005-0566-7124
ORCID de T. M.
Rognoni: https://orcid.org/0009-0000-4720-1318
ORCID de M. Caloia: https://orcid.org/0000-0002-8103-3036
ORCID de R. A. Posse: https://orcid.org/0000-0003-2202-4268
Recibido
el 29-3-2024. Aceptado luego de la evaluación el 23-7-2024 • Dra.
Agustina Laboranti • aguslaboranti@gmail.com • https://orcid.org/0000-0002-7136-937X
Cómo
citar este artículo: Laboranti A, Lazzari M, Pérez
Lloveras GO, Casen Infante FG, Rognoni TM, Posse RA, Otero Consoli M, Colombato
F, Casserá F, Caloia M. Lesiones del carpo asociadas a fracturas del radio
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https://doi.org/10.15417/issn.1852-7434.2025.90.1.1939
Información del artículo
Identificación: https://doi.org/10.15417/issn.1852-7434.2025.90.1.1939
Fecha de publicación: Febrero, 2025
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Asociación Argentina de Ortopedia y Traumatología.
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