PRESENTACIÓN DE CASOS
Técnica
de membrana inducida para la seudoartrosis aséptica
recalcitrante de fémur. Reporte de un caso
Rafael
Amadei, Gonzalo M. Viollaz
Servicio de Ortopedia y Traumatología, Hospital
de Alta Complejidad Cuenca Alta “Néstor
Kirchner”, Buenos Aires,
Argentina
RESUMEN
En las seudoartrosis
asépticas recalcitrantes, coexisten la ausencia de consolidación ósea, la mala
alineación y la discrepancia de longitud de miembros. Aún no hay consenso sobre
cómo manejar estos
casos. Presentamos a un hombre
de 53 años con seudoartrosis aséptica
recalcitrante de fémur
tratada con la técnica de membrana inducida. Tenía antecedente de fractura cerrada
del extremo distal del fémur derecho
(AO33-A3.3) y dos cirugías en otro centro.
Tenía una discrepancia de longitud de los miembros de 3,1 cm, mala alineación coronal
en varo de 6° y rotación interna
de 8°. Después de retirar
el implante previo
y el desbridamiento radical, el defecto óseo medía 4,2 cm. Se procedió a la estabilización con clavo
endomedular retrógrado y el relleno del defecto con cemento de
polimetilmetacrilato más vancomicina. En
un segundo tiempo, se retiró el cemento y se rellenó el defecto con mezcla de
autoinjerto y aloinjerto. Se
comprobó la consolidación ósea a los 6 meses del inicio del tratamiento, con
relleno del defecto y corrección de las deformidades. Conclusión:
La técnica de membrana inducida es una opción viable para tratar los
defectos óseos resultantes en las seudoartrosis
asépticas recalcitrantes de fémur.
Palabras clave: Seudoartrosis; fémur; aséptica; técnica de Masquelet.
Nivel
de Evidencia: IV
Induced
Membrane Technique for Aseptic Recalcitrant Nonunion of the Femur: A Case Report
ABSTRACT
In aseptic recalcitrant nonunion, failure of
bone healing coexists with malalignment and limb length discrepancy. There is still no consensus on the management of these cases.
We present the case of a 53-year-old man with aseptic
recalcitrant nonunion of the
femur treated with the induced membrane technique. He had a history of a closed fracture of the right distal femur
(AO 33-A3.3) and two previous
surgeries at another
institution. He presented
with a limb length discrepancy of 3.1 cm, 6° of varus malalignment in the coronal plane, and 8°
of internal rotation. After removal
of the previous implant and radical debridement, the bone defect measured 4.2 cm. Stabilization was achieved with a retrograde intramedullary nail, and the defect was filled with polymethylmethacrylate cement mixed with
vancomycin. In the second stage, the
cement was removed, and the defect was filled with a mixture of autograft
and allograft. Bone union was confirmed six months after
treatment initiation, with filling of the defect
and correction of the
deformities. Conclusion: The induced membrane technique
is a viable option for treating bone defects resulting
from aseptic recalcitrant
nonunion of the femur.
Keywords: Nonunion; femur; aseptic; Masquelet technique.
Level of Evidence: IV
La seudoartrosis de fémur sigue siendo una complicación desafiante reportada hasta en el 10% de los casos.1 Se han descrito
distintos tipos de tratamiento para las seudoartrosis asépticas, como la decorticación, la revisión de la
osteosíntesis para aumentar la estabilidad e injertos óseos, con una tasa de
consolidación del 80%.2-4
Cuando los intentos quirúrgicos fallan en lograr
la consolidación, se considera recalcitrante.5 El manejo
de esta entidad es dificultoso, ya que coexisten
habitualmente una menor calidad ósea, defectos óseos, malas alineaciones, discrepancia de la longitud
de los miembros (DLM), fatiga del material de osteosíntesis, rigideces
articulares, cicatrices retráctiles o defectos de cobertura cutánea,
así como también
la infección.5-8 Todas estas variables generan una incapacidad prolongada que
causa un impacto negativo en el ámbito social, pérdida de empleos, depresión,
ansiedad, etcétera. Más aún, los sucesivos tratamientos imponen elevados costos económicos al paciente, su familia
y el sistema de salud.7-9
Aunque la evidencia científica es escasa respecto
al manejo de las seudoartrosis asépticas
recalcitrantes (SAR), se han descrito numerosas tácticas
quirúrgicas para resolverla, sin que aún se haya llegado a un consenso. Se han
mencionado como estimulantes biológicos y mecánicos, el fresado de canal con intercambio de clavo endomedular, la decorticación y estabilización con placas y tornillos, los injertos óseos vascularizados y la osteogénesis por distracción, con resultados clínicos variados.9-13 La técnica
de membrana inducida
(TMI), también conocida
como técnica de Masquelet, es un procedimiento
reconstructivo en etapas que se utiliza, con frecuencia, para defectos óseos
sépticos.14
Desde su descripción inicial,
se ha popularizado su uso por su eficacia y reproducibilidad.14-18 En 2020,
Masquelet informó de la aplicación de su técnica
en casos de SAR con mala alineación.18 Por este motivo,
presentamos este caso como
ejemplo de nuestra experiencia utilizando la TMI en pacientes con SAR de fémur.
Hombre de 53 años, con
antecedente de fractura cerrada extrarticular en el
extremo distal del fémur derecho, con extensión diafisaria y conminución
(AO33-A3.3). Se había sometido a dos cirugías en otro centro. Concurre 10 meses
luego de la última cirugía y 3 años después del trauma, con SAR. Definimos la seudoartrosis como la ausencia de consolidación en tres de las cuatro corticales en las radiografías de frente y de perfil,
a los nueve meses de la
lesión, sin evolución de la consolidación radiológica en los últimos tres meses
(Figura 1).16,19 Por el fracaso previo de uno o más tratamientos
quirúrgicos la consideramos recalcitrante.5
En búsqueda de gérmenes
asociados, se realizaron dos pruebas seriadas de laboratorio con reactantes de
fase aguda, y biopsia ósea por punción con envío de cinco muestras a bacteriología y cultivo enriquecido durante 15 días. Ambos estudios
resultaron negativos y, de acuerdo
con la clasificación de Weber,20 la consideramos una seudoartrosis aséptica.21
Se realizó un escanograma
de miembros inferiores para evaluar la DLM, y se utilizó el programa Synapse para analizar las imágenes en las que se observó un
acortamiento del miembro inferior derecho de 3,1 cm. Con una tomografía computarizada (TC) se evaluó la alineación en los ejes coronal, sagital,
y rotatorio: se detectó un deseje coronal de 6° en varo y rotación interna de 8° (Figura 2).
Se corroboraron
clínicamente el deseje y el acortamiento (Figura 3). Paralelamente, se realizó una
evaluación vasculonerviosa del miembro, de estado de partes blandas, cicatrices
previas, y el estado clínico general.
Con el paciente en
decúbito dorsal, se abordó el miembro sobre la cicatriz lateral del muslo
previa, se retiraron la placa y los tornillos, abordando el foco de seudoartrosis. Se resecó en bloque el segmento óseo
desvitalizado hasta obtener extremos óseos con sangrado puntiforme (Paprika),22 no se hallaron
tejidos que hicieran sospechar una infección. Sobre
la base de la DLM y la mala alineación, se planificó la cirugía con asistencia de un distractor femoral universal (Synthes) (Figura 4).
El defecto óseo resultante luego del desbridamiento fue de 4,2 cm. Se corrigieron los ejes y las discrepancias de longitud según la planificación preoperatoria utilizando la técnica
descrita por Ganz,23 para después, proceder
a la estabilización del fémur con un clavo endomedular retrógrado acerrojado (South American
Implants). Nuevamente
se tomaron cinco muestras de hueso y partes blandas
para los estudios
microbiológico e histopatológico. Luego se rellenó el defecto óseo generado con dos dosis de cemento
quirúrgico de polimetilmetacrilato, adicionado a 4 g de
vancomicina por dosis de cemento,
para finalmente cerrar, con cuidado,
todos los planos de la herida (Figura 5).
Se permitió la carga de peso
corporal según la tolerancia inmediatamente después
del primer tiempo quirúrgico.
En un segundo tiempo,
a las 8 semanas del primero, no había signos clínicos o microbiológicos de infección. Se revisó
el foco de seudoartrosis mediante la apertura de la membrana
inducida, el retiro
del espaciador de polimetil-metacrilato y el curetaje del interior de la neocápsula para estimular su sangrado. Se tomaron nuevamente muestras de tejido para un estudio
bacteriológico, y se rellenó el defecto con autoinjerto óseo y aloinjerto en proporción 1:1 (Figuras 6 y 7). Por último, se cerraron la membrana con sutura reabsorbible, y el resto de los planos. No se realizó el recambio del implante
porque se mantenía
estable (Figura 8). Tras el segundo
tiempo quirúrgico, se restringió la carga
de peso corporal por el
término de 30 días, y se permitió
la carga parcial hasta comprobar la consolidación.
Al final del seguimiento
luego de un año desde el último procedimiento, se observó la consolidación e
integración completa del injerto, con un relleno
completo del defecto,
no fueron necesarias nuevas cirugías ni reabsorción
del injerto. La DLM fue corregida parcialmente (recuperación de 1,6 cm de
longitud) y la corrección de la mala alineación fue completa en el plano
coronal y rotatorio (Figura 9). El paciente
recuperó su estado funcional y laboral luego del tratamiento (Figura 10).
En esta presentación de un caso, pudimos mostrar
la posible indicación de la TMI para el tratamiento de las SAR de fémur, se logró no solo la
consolidación ósea, sino también la corrección de las deformidades por
secuelas, como previamente reportó Masquelet.15
Las SAR continúan
siendo un tema de debate.
Wiss y cols. analizaron 122 seudoartrosis femorales tratadas
con clavos endomedulares o placas y tornillos. La tasa de consolidación
fue del 83,6% y hubo un 17,2% de reintervenciones. En esa serie, se
identificaron los siguientes factores de riesgo: infecciones, tabaquismo,
enfermedades metabólicas y el antecedente de tres o más cirugías.24,25
Desde su descripción
inicial por Masquelet, la TMI ha evolucionado optando
por la fijación interna sobre la externa y agregando antibióticos al cemento.14-19
En nuestro caso, se utilizó un clavo endomedular acerrojado, en la primera etapa
sin recambio del implante, brindando una excelente estabilidad con un máximo
confort y estimulación a la rehabilitación.26,27 Además, se permitió
la carga de peso desde el inicio estimulando el trofismo muscular,
la propiocepción y la movilidad
articular.28 Respecto al uso de antibióticos, agregamos vancomicina al cemento ante la sospecha
de una infección de bajo grado no
detectada; decisión fundamentada por estudios que han hallado
colonias bacterianas por secuenciaciones de ARN
en pacientes con cultivos bacterianos negativos.29 Además, según
algunos estudios experimentales, los antibióticos
actuarían sobre el grosor de la membrana y su vascularización,29 cruciales para
crear el microentorno necesario para la cicatrización ósea, denominado por Giannoudis “usina biorreactiva”.30
En esta presentación,
mostramos otra “evolución” de la TMI
al utilizarla para la SAR. El sustento en la bibliografía es aún escaso; sin
embargo, Ma comunicó buenos resultados en 12 SAR de fémur distal tratadas con
TMI modificada en tres etapas: 1) desbridamiento y elongación ósea con tutor
externo, 2) corrección de ejes, colocación de espaciador de cemento
y estabilización con placa y tornillos, 3) recambio de cemento por injerto en seudocápsula.31
En nuestro caso, no fue
necesario realizar un primer tiempo para generar el espacio, ya que nos valimos
de la asistencia de un distractor femoral
para la elongación y manipulación del foco, permitiéndonos manejar un defecto de 4,2 cm sin complicaciones neurovasculares, y corrigiendo, en el mismo acto, las malas alineaciones presentes. La principal limitación de este reporte
es la carencia de evidencia
científica para sustentar
la técnica, que obliga
al futuro desarrollo de estudios con un número mayor de casos que corrobore el
hallazgo. Sin embargo, en el contexto de un cuadro con una alta tasa de
fracasos terapéuticos, describir una técnica reproducible y eficaz para el
manejo de defectos óseos, resulta, a nuestro criterio, muy valioso.
Consideramos, por lo tanto, que la TMI es potencialmente eficaz para tratar la SAR de fémur e instamos
a profundizar en el uso de la técnica para obtener mayor evidencia que permita
avalar su uso.
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https://doi.org/10.1186/s10195-019-0528-0
ORCID de R. Amadei: https://orcid.org/0000-0002-0032-3016
Recibido el 18-3-2025. Aceptado luego de la evaluación el 16-2-2026 • Dr. GONZALO
M. VIOLLAZ • gonzaloviollaz@gmail.com •
https://orcid.org/0000-0002-4573-883X
Cómo citar este artículo: Amadei R, Viollaz GM.
Técnica de membrana inducida para la seudoartrosis
aséptica recalcitrante de fémur. Reporte de un caso. Rev Asoc Argent Ortop
Traumatol 2026;91(5):472-482. https://doi.org/10.15417/issn.1852-7434.2026.91.5.2148
Información
del artículo
Identificación: https://doi.org/10.15417/issn.1852-7434.2026.91.5.2148
Fecha
de publicación: Octubre, 2026
Conflicto
de intereses: Los autores
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Copyright: © 2026, Revista de la Asociación Argentina de Ortopedia y
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