PRESENTACIÓN DE CASOS
Reparación quirúrgica del pectoral mayor por desinserción distal durante
la práctica deportiva. Nuestra
experiencia. Reporte de un caso
Fabián
Caruso,* Natalia Promizio,** David Mauas,#
Enrique González Yucra,*
Facundo Molina,*
Diego G. Korol*
*Servicio de Ortopedia y Traumatología, Hospital
General de Agudos
“D. Vélez Sarsfield”, Ciudad Autónoma de Buenos Aires,
Argentina
**Servicio de Ortopedia y Traumatología, Hospital
Interzonal General de Agudos “Eva Perón”, San Martín, Buenos Aires, Argentina
#Servicio de Ortopedia y Traumatología, Instituto Dupuytren, Ciudad Autónoma
de Buenos Aires, Argentina
RESUMEN
La rotura del tendón del pectoral mayor
es una lesión poco común que ocurre en levantadores de pesas y jugadores de rugby. El objetivo de este artículo es
comunicar un caso clínico, su diagnóstico y el tratamiento, compararlo con
casos similares publicados, y concluir con nuestra experiencia para su
resolución. Presentamos a un paciente de 45 años que refiere dolor agudo de una semana
de evolución luego
de realizar actividad física. En el examen físico,
se detecta asimetría pectoral, un hematoma extenso y borramiento del surco deltopectoral. Se realizó un abordaje deltopectoral y se colocaron 3 anclajes en doble hilera.
No hubo complicaciones y el paciente
recuperó la movilidad
completa y reanudó
su actividad deportiva
habitual a los 6 meses de la cirugía. Conclusiones:
Los resultados y las complicaciones según la bibliografía analizada
fueron similares, si bien no hay un consenso
sobre qué material
utilizar para la reparación quirúrgica. Se debe realizar
un diagnóstico correcto
e indicar el tratamiento
apropiado para evitar futuras complicaciones.
Palabras clave: Desgarro muscular; pectoral mayor; anclajes; húmero; brazo; deporte.
Nivel
de Evidencia: IV
Surgical Repair of Distal Pectoralis
Major Tendon Avulsion Sustained during Sports: Our Experience. A Case Report
ABSTRACT
Pectoralis major
tendon rupture is an uncommon
injury that occurs
in weightlifters and rugby players.
The objective of this article
is to report a clinical
case, including its diagnosis and treatment, compare
it with similar cases in the published
literature, and describe
our experience in its management. We present the case of a 45-year-old man with acute
pain of 1 week’s duration
following physical activity. Physical
examination revealed pectoral
asymmetry, extensive ecchymosis, and loss of the deltopectoral groove. A deltopectoral approach
was used, and three anchors
were placed in a double-row configuration. There
were no complications, and the patient regained full range of motion
and resumed his usual sports activity 6 months after surgery. Conclusion: The
outcomes and complications were similar to those
reported in the literature reviewed, although there is no consensus regarding
the material to be used for surgical
repair. An accurate
diagnosis should be made and appropriate treatment indicated to prevent future complications.
Keywords: Muscle tear;
pectoralis major; anchors;
humerus; arm; sports.
Level of Evidence: IV
Las lesiones musculares por sobrecarga son muy frecuentes, especialmente en la práctica deportiva. Los músculos afectados con más frecuencia son los que atraviesan dos articulaciones, y actúan predominantemente en dirección
excéntrica; además, son los que contienen un elevado porcentaje
de fibras de contracción rápida.1 La rotura del tendón del pectoral mayor es una
lesión poco común que ocurre fundamentalmente en hombres que practican
deportes, como rugby o levantamiento
de pesas.2 El músculo
pectoral mayor tiene un origen extenso, sus fibras musculares forman dos fascículos, el fascículo esternal
y el fascículo clavicular, que convergen formando
un tendón común que se inserta
en el reborde externo de la corredera bicipital.2
Las lesiones se producen
cuando el músculo es sometido a un estiramiento brusco, cuya causa es la
elongación brusca durante la contracción excéntrica. La lesión anatomopatológica se produce siempre
en las fibras musculares de la zona más cercana a la unión
miotendinosa. Según la gravedad, se distinguen varios
tipos: grado 1, roturas de unas pocas fibras musculares; grado 2,
rotura de un número mayor de fibras con fascia intacta; grado 3, rotura de
varias fibras con fascia dañada;
grado 4, rotura completa del músculo y de la fascia. En este último caso, solo está
indicada la reparación quirúrgica.3
Los síntomas que suele
provocar este cuadro son dolor intenso que se manifiesta con la actividad
física, inflamación e impotencia funcional. Si la lesión es completa, aparece
el signo del hachazo y, si es extensa, causa un hematoma.3 Las pruebas
complementarias para el apoyo diagnóstico son la ecografía musculoesquelética y
la resonancia magnética (RM).1,3
La ecografía es el
estudio por imágenes de elección para el diagnóstico de lesiones musculares, su
principal utilidad es confirmar la sospecha clínica de la lesión, localizarla y
determinar su extensión.3
El pectoral mayor se
divide generalmente en dos porciones: la clavicular y costoesternal, que
convergen para formar el tendón conjunto, el cual se inserta distalmente en el
labio externo de la corredera bicipital del húmero.4 Las roturas del tendón del pectoral mayor se clasifican según el tipo, la ubicación
y la extensión; sin embargo, la mayoría de los autores han coincidido en que las roturas agudas son aquellas
que tienen menos de 3-6 semanas
de evolución.5 La equimosis,
el edema y el dolor intenso de las lesiones
agudas pueden hacer que el diagnóstico
clínico inicial sea muy difícil y que la
diferenciación entre rotura completa
y parcial sea un desafío.5,6
La ecografía ha permitido diagnosticar traumatismos del pectoral mayor
y determinar, de forma precisa,
el desgarro. Muestra
la avulsión del tendón en su inserción
humeral de apariencia ondulada y, en otros casos, no se logra
visualizar; además, se puede observar
líquido hiperecogénico en la zona adyacente a la cortical
del húmero y a lo largo del lecho tendinoso a causa del
hematoma existente.7,8
El objetivo de este artículo es comunicar un caso clínico,
su presentación, diagnóstico y tratamiento, compararlo con casos similares
publicados, analizar las diferencias y concluir con nuestra experiencia para su
resolución.
Paciente de 45 años, sin antecedentes médicos relevantes, y uso no médico de esteroides anabólicos androgénicos. Refirió
dolor agudo de una semana de evolución al realizar press de banco plano con 120 kg en el gimnasio. Ingresó en el
departamento de urgencia para observación y colocación de plan de hidratación
parenteral más corticoides. Se descartó un síndrome compartimental, ya que
tenía un hematoma braquio-toraco-abdominal. Los hallazgos del examen físico
fueron: asimetría pectoral, hematoma, borramiento del surco deltopectoral y
limitación de la aducción glenohumeral izquierda por dolor. En la ecografía musculoesquelética, se observó un desgarro
completo del pectoral mayor en su inserción humeral. Las imágenes de la RM
mostraron una extensa zona de desestructuración fibrilar con señal heterogénea
en el sector superolateral del pectoral mayor izquierdo acompañada de áreas
líquidas, que comprendía un área de aproximadamente 123 x 73 mm, compatible con
una zona de desgarro y desinserción que comprometía la inserción humeral (Figura 1).
No se detectó compromiso
de la porción clavicular a nivel del pectoral menor. Este hallazgo se
acompañaba de una extensa colección
en el plano profundo entre el pectoral mayor y menor relacionada con un
hematoma de alrededor de 12 x 33 mm (Figura 2).
El paciente otorgó su
consentimiento informado para la publicación del caso y las imágenes clínicas.
Se colocó al paciente
bajo anestesia general en la camilla a 45° (posición en silla de playa) para
comenzar con un abordaje deltopectoral en el hombro izquierdo. Durante
la exploración, se localizó el tendón del pectoral mayor, que se encontraba retraído. Se lo reparó
mediante una sutura
Vicryl® (Figura 3). A continuación, se colocaron tres anclajes de 2,7 mm en doble hilera
sobre el borde de la corredera bicipital (Figuras 4
y 5).
Para optimizar la visualización de los reparos
anatómicos, se separaron el deltoides y el fascículo clavicular del
pectoral mayor (Figura 6).
Se prosiguió con el
pasaje de los hilos de sutura a través de la unión miotendinosa (Figura 7) para concluir con el anudado. Por
último, se realizó el cierre por planos anatómicos y se confeccionó una sutura
intradérmica para la piel (Figuras 8 y 9).
En el posoperatorio inmediato, se colocó un cabestrillo tipo Vietnam durante
4 semanas. En esta etapa,
el paciente comenzó
con movimientos pendulares de flexo-extensión glenohumeral y de codo, 5 veces por día, complementados con kinesioterapia. El retorno a la práctica
deportiva se autorizó
a los 3 meses y el reingreso
al gimnasio con carga moderada se pautó a los 6 meses.
El paciente evolucionó
favorablemente, sin complicaciones. A
los 6 meses de la cirugía, recuperó la movilidad completa y se reincorporó a su
actividad física y deportiva habitual.
El puntaje de
Constant-Murley modificado antes de la cirugía arrojó un resultado funcional
malo/deficiente (<50). A los 3 meses de la operación, el resultado funcional
era aceptable/regular (70 puntos) y, a los 6 meses, bueno (85 puntos). Al año,
el resultado funcional era excelente (90 puntos).
Algunos autores,
como De Cicco y cols., lograron una mejoría clínica
y estética realizando tratamientos tanto en la etapa aguda como crónica;
además, señalan que se pueden efectuar reparaciones directas mediante arpones,
fijaciones con botones
corticales o sutura
con puntos transóseos.2 En un reporte
de caso, Arismendi y cols. mencionan que el uso de la RM convencional para diagnosticar roturas
del tendón del pectoral mayor ha tenido detractores. La mayoría de los autores
están de acuerdo
en que este es el método diagnóstico de elección para el desprendimiento agudo y total del tendón
del húmero.6
En un estudio de 36 casos
operados por roturas del pectoral mayor, Chang y cols. sostienen que la RM es
muy útil en casos de traumatismo agudo del pectoral mayor si el técnico y el
radiólogo sospechan la lesión.9
Al comparar el
tratamiento conservador con la cirugía, esta última logra mejores resultados
funcionales con recuperación de la fuerza y de los arcos de movilidad del
hombro. También se ha informado sobre métodos quirúrgicos con colocación de
anclajes, tornillos o grapas, todos con resultados satisfactorios. Esta técnica
consigue resultados funcionales, también es poco invasiva y el riesgo de lesión
neurovascular es bajo.10
Eid Caballero
decidió colocar toxina botulínica en un primer tiempo con el objetivo
de relajar los haces musculares del pectoral, evitar
su retracción y permitir un cierre sin tensión. Y, en un segundo tiempo,
evaluó la colocación de una malla para refuerzo de
la sutura de la zona desgarrada.11
En estudios controlados
de laboratorio con 24 hombros cadavéricos, Shermann y cols. evaluaron los
distintos tipos de fijaciones, y no hallaron diferencias estadísticamente
significativas con respecto a la edad, la densidad ósea, el sexo, ni
lateralidad del hombro. Las fallas fueron semejantes en todos los grupos y se
produjeron en la interfase tendón-sutura.12
Butt y cols., en su revisión
bibliográfica exhaustiva y una opinión
de expertos, señalan
que, en las lesiones crónicas donde no es posible la
reconstrucción primaria, pueden efectuarse reparaciones mediante autoinjerto,
como de isquiotibiales, fascia lata y rotuliano.13 En
un metanálisis de 112 casos, Bak y cols. exponen que el tratamiento quirúrgico
es mejor que el conservador, y recomiendan la cirugía para las lesiones
completas e informan que los pacientes sometidos a reparaciones quirúrgicas en la etapa aguda (0-8 semanas) obtuvieron mejores resultados que los operados en la etapa crónica (9-52
semanas).2,6,14
En los últimos años, se
han relacionado las roturas y las lesiones tendinosas con el consumo de
anabólicos esteroides. Se demostró que estas sustancias causan cambios en los
tendones, que producen un menor índice de elongación con menos necesidad de
fuerza para provocar la falla del tendón al encontrarse en estrés máximo.10,15
Para valorar
la movilidad del hombro, se utilizó el puntaje de Constant-Murley modificado antes de la cirugía y a
los 3, 6 y 12 meses. Esta herramienta permite
a los pacientes completar secciones
subjetivas y objetivas. Se divide en cuatro
subescalas: dolor (máximo 15 puntos), actividades de la vida diaria (máximo 20
puntos), amplitud de movimiento (máximo 40 puntos) y fuerza (máximo
25 puntos). Cuanto
mayor es el puntaje, mayor
es la calidad de la función
(mínimo 0, máximo
100). Un puntaje
de 0-55 indica
un mal resultado/deficiente; uno de 56-70, aceptable/regular; uno de 71-85, bueno y
uno >86, excelente.16
En nuestra experiencia, los estudios por imágenes, como la ecografía y la RM, fueron muy útiles para el diagnóstico, y para poder continuar con
la intervención quirúrgica, utilizando anclajes en doble hilera previa
exploración quirúrgica y localización del pectoral mayor.
Es importante señalar la magnitud de la lesión
en deportistas levantadores de pesas como en nuestro
caso como consecuencia de la
sobrecarga en dicha práctica deportiva.
Los resultados y las complicaciones según la bibliografía analizada fueron similares, si bien no hay un consenso
sobre qué material utilizar para la reparación quirúrgica. Se debe realizar un correcto diagnóstico e indicar un tratamiento adecuado
para evitar complicaciones. Según nuestra experiencia, el tratamiento quirúrgico que consistió en la exploración de la lesión
y la localización del pectoral
mayor uniéndolo al sitio de inserción con tres anclajes
en doble hilera y la posterior rehabilitación precoz hizo posible el retorno a la actividad habitual
sin complicaciones.
1. Delgado Martínez AD. Cirugía ortopédica y traumatológica. 2.a ed. Madrid:
Editorial Médica Panamericana; 2012, p.
248-9.
2. De Cicco FL, Sanchez Saba JE, Rossi LA, Ranaletta
M, Bertona A, Tanoira I. Reparación del pectoral mayor. Reporte de caso y revisión de
literatura. Artroscopia (Buenos Aires) 2018;25,(3):5-109. Disponible en: http://bit.ly/4ehQAv3
3. Asociación Argentina de Traumatología del Deporte. Manual del médico de equipo: prevención y manejo de las
lesiones del deportista. Buenos Aires: AATD; 2015, p. 241-3.
4. Rockwood CA. The shoulder. 3rd ed. Philadelphia, PA: Saunders;
2004.
5. ElMaraghy AW, Devereaux MW. A systematic review and comprehensive classification of pectoralis major tears. J Shoulder
Elbow Surg 2012;21(3):412-22.
https://doi.org/10.1016/j.jse.2011.04.035
6. Arismendi A, Gallego H, Suarez D, Herrera A. Reparación quirúrgica inmediata de la ruptura del tendón del pectoral
mayor causada por levantamiento de pesas. Reporte
de caso. Rev Colomb
Ortop Traumatol 2020;34(2):183-8. https://doi.org/10.1016/j.rccot.2020.06.005
7. Bianchi S, Martinoli C. Ecografía
musculoesquelética. 2.a ed. Madrid: Editorial Marban
Libros; 2014, p. 255-9.
8. De Márquez B, Montoro Rodríguez
I, Turmo Garuz A. Lesiones
musculares. Diagnóstico y tratamiento. FMC 2019;26(5):288-92.
https://doi.org/10.1016/j.fmc.2018.06.007
9. Chang ES, Zou J, Costello JM, Lin A. Accuracy of magnetic resonance imaging in predicting the intraoperative tear characteristics of pectoralis major
ruptures. J Shoulder Elbow Surg 2016;25(3):463-8. https://doi.org/10.1016/j.jse.2015.08.037
10. Cruz
LF, Trueba VC, Morales DH, Gil OF, Hernández EP, Acuña TM, et al. Desinserción distal del pectoral
mayor traumática aguda. Reporte de 19 casos con nuevo abordaje. Acta Ortop Mex 2018;32(6):310-5.
Disponible en: https://www.scielo.org.mx/pdf/aom/v32n6/2306-4102-aom-32-06-310.pdf
11. Eid
Caballero JY. Desgarro
completo traumático del músculo pectoral
mayor. (m. pectoralis major, T.A.). Rev Boliv Cir Plást 2021;2(7):33-7. https://doi.org/10.54818/rbcp.vol2.n7.2020.67
12. Sherman SL, Lin EC, Verma NN, Mather RC, Gregory JM, Dishkin J, et al. Biomechanical analysis
of pectoralis major tendon and
comparation of techniques for tendon-osseous repair. Am J Sports Med 201;40(8):1887-94. https://doi.org/10.1177/0363546512452849
13. Butt U, Mehta S, Funk L, Monga P. Pectoralis major ruptures; a review of current management. J Shoulder Elbow Surg 2015;24(4):655-62. https://doi.org/10.1016/j.jse.2014.10.024
14. Bak K, Cameron EA, Henderson IJ. Rupture of the pectoralis major: a meta-analysis of 112 cases.
Knee
Surg Sports Traumatol
Arthrosc 2000;8(2):113-9.
https://doi.org/10.1007/s001670050197
15. Inhofe PD, Grana WA, Egle D, Min KW, Tomasek J. The effects
of anabolic steroids
on rat tendon. An
ultrastructural, biomechanical, and biochemical analysis. Am J Sports Med 1995;23(2):227-32. https://doi.org/10.1177/036354659502300217
16. Levy O, Haddo O, Massoud S, Mullett H, Atoun E. A patient-derived Constant-Murley score is comparable to a
clinician-derived score. Clin Orthop Relat Res 2013;472(1):294-303.
https://doi.org/10.1007/s11999-013-3249-3
ORCID de N. Promizio: https://orcid.org/0009-0009-4296-7395
ORCID de D. Mauas: https://orcid.org/0009-0006-1268-8457
ORCID
de E. González Yucra: https://orcid.org/0009-0007-0415-5535
ORCID de F. Molina: https://orcid.org/0009-0004-8358-3383
ORCID
de D. G. Korol: https://orcid.org/0009-0004-7973-1144
Recibido el 23-9-2025. Aceptado luego de la evaluación el 7-6-2026 • Dr. FABIÁN
CARUSO • Fabianpabloc@gmail.com • https://orcid.org/0009-0000-7210-2725
Cómo citar
este artículo: Caruso F, Promizio
N, Mauas D, González Yucra
E, Molina F, Korol DG. Reparación quirúrgica del pectoral mayor
con desinserción distal
durante la práctica
deportiva. Nuestra experiencia. Reporte de un caso. Rev Asoc Argent Ortop Traumatol 2026;91(4):371-378. https://doi.org/10.15417/issn.1852-7434.2026.91.4.2227
Información
del artículo
Identificación: https://doi.org/10.15417/issn.1852-7434.2026.91.4.2227
Fecha
de publicación: Agosto, 2026
Conflicto
de intereses: Los autores no declaran
conflictos de intereses.
Copyright: © 2026, Revista de la Asociación Argentina de Ortopedia y
Traumatología.
Licencia: Este artículo está bajo una Licencia Creative Commons
Atribución-No Comercial-Compartir Obras Derivadas Igual 4.0 Internacional.
(CC-BY-NC-SA 4.0)