REVISIÓN SISTEMÁTICA
Inestabilidad en flexión media en la artroplastia total de rodilla: revisión sistemática de factores de riesgo, diagnóstico y estrategias
Walter
F. Martínez,* Eduardo J. Bochatey,
** Fernando A. Lopreite#
*Clínica Privada
Hispano Argentina, Tres Arroyos, Buenos
Aires, Argentina
**Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento, Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, Argentina
#Servicio de Ortopedia y Traumatología, Hospital
Británico de Buenos
Aires, Ciudad Autónoma
de Buenos Aires,
Argentina
RESUMEN
Objetivo: Evaluar
críticamente la evidencia disponible sobre la inestabilidad en media flexión
(IMF) tras la artroplastia total de rodilla (ATR), su reconocimiento como una
entidad clínica diferenciada, los factores de riesgo asociados, las
consideraciones diagnósticas y las estrategias preventivas. Materiales y Métodos: Se realizó una búsqueda
sistemática en PubMed, Embase, Scopus y Cochrane Library
hasta mayo de 2025, según
las directrices PRISMA.
Se incluyeron estudios
clínicos y biomecánicos que evaluaran específicamente la IMF tras la ATR. Resultados: Trece cumplieron los criterios de inclusión. Los
factores asociados de manera más consistente con la IMF fueron una traslación anteroposterior ≥7 mm a 30° de flexión, alteraciones del offset condíleo posterior
>2 mm, elevación
de la línea articular ≥4 mm y laxitud ligamentaria preoperatoria. Los implantes con estabilización
medial tuvieron más estabilidad en media flexión
que los diseños
posteroestabilizados en el ensayo
clínico aleatorizado disponible. Las técnicas quirúrgicas destinadas a optimizar el balance ligamentario, particularmente los enfoques
de balance de flexión
primero (flexion-first balancing),
se asociaron con una menor laxitud en media flexión. Sin embargo, persiste una considerable heterogeneidad en la definición de IMF. Conclusiones: La evidencia disponible respalda la IMF como una entidad
clínica diferenciada y de etiología
multifactorial. Su prevención requiere preservar la línea articular
y la geometría femoral, optimizar
el balance ligamentario, seleccionar adecuadamente el diseño de la prótesis y evaluar sistemáticamente la estabilidad intraoperatoria entre 30° y 60° de flexión.
Se necesitan estudios
de mayor calidad
para establecer criterios diagnósticos estandarizados y determinar
la verdadera incidencia de la IMF.
Palabras clave: Artroplastia total de rodilla; inestabilidad en media flexión; factores de riesgo; diseño protésico; técnica quirúrgica;
cirugía robótica asistida.
Nivel de Evidencia: III
Mid-Flexion Instability in Total Knee Arthroplasty: A Systematic Review of Risk Factors, Diagnosis, and Strategies
ABSTRACT
Objective: To critically evaluate the available evidence on
mid-flexion instability (MFI) following total knee arthroplasty (TKA), its recognition as a distinct clinical
entity, associated risk factors, diagnostic considerations, and preventive
strategies. Materials and Methods: A systematic search of PubMed,
Embase, Scopus, and the Cochrane Library was conducted through May 2025 in accordance with PRISMA guidelines. Clinical and biomechanical studies specifically evaluating MFI following TKA were included. Results: Thirteen studies met the
inclusion criteria. The factors most
consistently associated with MFI were anteroposterior translation ≥7 mm at 30°
of flexion, changes in posterior condylar offset >2 mm, joint line elevation
≥4 mm, and preoperative ligamentous laxity. Medially
stabilized implants provided
greater mid-flexion stability
than posterior-stabilized designs
in the available randomized controlled trial. Surgical techniques aimed
at optimizing ligament balance, particularly flexion-first balancing approaches, were associated with reduced
mid-flexion laxity. However, considerable heterogeneity persists in
the definition of MFI. Conclusions: The
available evidence supports MFI as a distinct clinical entity with a
multifactorial etiology. Prevention
requires preserving the joint line and
femoral geometry, optimizing ligament balance, selecting an appropriate implant
design, and systematically assessing intraoperative stability between
30° and 60° of flexion. Higher-quality
studies are needed to establish standardized diagnostic criteria and determine
the true incidence of MFI.
Keywords: Total knee arthroplasty; mid-flexion instability; risk factors; implant design; surgical technique; robot-assisted surgery.
Level of Evidence: III
La inestabilidad tras una
artroplastia total de rodilla (ATR) constituye una de las complicaciones más
frecuentes en la cirugía protésica, representa entre el 10% y el 22% de todas
las causas de revisión.1,2 Tradicionalmente, se ha clasificado en
inestabilidad en flexión, extensión, recurvatum o
global, en función del arco de movimiento comprometido.3-5 Sin embargo,
en las últimas décadas, ha emergido el concepto de inestabilidad en media flexión (IMF) como una entidad
potencialmente diferenciada, caracterizada por laxitud sintomática en rangos intermedios de flexión (30°-60°), con
estabilidad conservada en extensión completa y en flexión avanzada.6,7
El concepto de IMF fue introducido inicialmente a partir de un estudio cadavérico de Martin y Whiteside, en el
que se observó un incremento de la laxitud
en rangos intermedios tras la elevación
de la línea articular.8 Desde entonces,
este fenómeno ha sido progresivamente incorporado en la literatura ortopédica; no obstante, su definición
clínica, relevancia y consideración como entidad independiente continúan siendo
motivo de debate.9
Desde el punto de vista fisiopatológico, la IMF se atribuye principalmente a una incompetencia ligamentaria en el
rango medio de movimiento, frecuentemente asociada a alteraciones en la altura
de la línea articular, laxitud ligamentaria preoperatoria, modificaciones del offset condíleo posterior y
desequilibrios entre los espacios de flexión y extensión.10-14 Clínicamente,
los pacientes pueden referir sensación de inestabilidad, dolor o derrames
articulares recurrentes, en particular, durante actividades funcionales, como
el descenso de escaleras o la marcha en pendientes.12
Si bien algunos autores
sostienen que la IMF representa simplemente una variante
de la inestabilidad en flexión,9 otros han documentado este fenómeno como
reproducible y con implicancias clínicas específicas.15,16 A pesar
del creciente interés en esta entidad, la evidencia disponible permanece
fragmentada y no existe un consenso claro respecto de su fisiopatología,
diagnóstico y abordaje óptimo. En este contexto, el objetivo de esta revisión
sistemática es evaluar críticamente la evidencia disponible sobre la IMF tras
la ATR, inclusive los factores de
riesgo, los métodos de diagnóstico y las estrategias preventivas descritas en la literatura médica, con el fin de clarificar su relevancia clínica y orientar futuras
líneas de investigación.
Se realizó una revisión
sistemática de la bibliografía médica de acuerdo con las recomendaciones de la
declaración PRISMA 2020. Dada la naturaleza emergente del concepto de IMF y la
heterogeneidad esperable de los diseños incluidos, se planificó desde el inicio
una síntesis narrativa estructurada, sin metanálisis cuantitativo.
El protocolo de la revisión no fue registrado en PROSPERO, debido
a que el objetivo principal fue explorar un síndrome clínico aún controvertido y
pobremente estandarizado, incluyendo evidencia clínica y biomecánica, lo cual excede
el alcance habitual
de las revisiones orientadas a intervenciones clínicas
comparativas. No obstante, la metodología fue definida a
priori y aplicada de manera sistemática.
Se realizó una búsqueda
sistemática en las siguientes bases de datos electrónicas: PubMed/MEDLINE, Embase, Scopus y Cochrane Library.
La búsqueda abarcó desde el inicio de cada base de datos hasta el 31 de mayo de 2025.
La estrategia combinó términos controlados (MeSH y Emtree cuando correspondía) y palabras clave libres,
adaptadas a la sintaxis específica de cada base. La estructura booleana general fue: (“total
knee arthroplasty” OR “total knee replacement” OR TKA) AND (“mid-flexion instability” OR “midflexion instability” OR “mid-range instability” OR “mid range instability”) AND (instability OR “knee instability” OR “instability after
TKA”).
Se aplicaron filtros de
idioma (inglés) y estudios en humanos cuando fue posible según la funcionalidad
de cada base de datos. Además, se
realizó una búsqueda manual de las listas de referencias de los estudios
incluidos (snowballing)
para identificar literatura adicional relevante no recuperada en la búsqueda
electrónica inicial.
Para los fines de
elegibilidad, la IMF se definió operativamente como la presencia de laxitud
sintomática, clínica, instrumentada o intraoperatoria predominante en el rango
de 30° a 60° de flexión, con estabilidad relativa conservada en extensión completa
(0°) y en flexión avanzada
(~90°), reportada en, al menos,
uno de los planos de movimiento (coronal, sagital o axial).
Dado que no existe una
prueba diagnóstica única ni criterios universalmente aceptados para la IMF, se
aceptaron definiciones basadas en la evaluación clínica, la exploración física,
las mediciones instrumentadas, los modelos biomecánicos o la confirmación
intraoperatoria, siempre que el estudio explicitara el rango de media flexión
evaluado.
Se incluyeron estudios
que cumplieran con todos los siguientes criterios:
• Ensayos clínicos aleatorizados, estudios observacionales (cohortes, casos y controles) o series de casos consecutivas con más de 10 pacientes, que
evaluaran específicamente la IMF tras una ATR.
• Estudios biomecánicos, cadavéricos, in vitro o computacionales que analizaran explícitamente la IMF
como fenómeno independiente.
• Estudios que describieran factores de riesgo,
mecanismos fisiopatológicos, métodos
diagnósticos o estrategias preventivas relacionadas con
la IMF.
• Artículos publicados en inglés en revistas revisadas
por pares.
Se aplicaron los
siguientes criterios de exclusión:
• Reportes de caso aislados,
cartas al editor, editoriales y notas técnicas sin datos originales.
• Estudios en animales.
• Estudios que abordaran exclusivamente inestabilidad en flexión o extensión sin referencia específica a la IMF.
• Literatura gris (resúmenes de congresos, tesis no publicadas).
• Revisiones sistemáticas o narrativas (utilizadas únicamente
como fuente secundaria para identificación de
referencias, pero no incluidas como estudios primarios).
Dos revisores independientes realizaron el proceso de selección en tres etapas:
1) cribado de títulos y resúmenes,
2) evaluación a texto
completo de los estudios potencialmente elegibles y 3) inclusión final según los criterios predefinidos.
Las discrepancias se
resolvieron por consenso y, cuando fue necesario, mediante la intervención de
un tercer revisor. La gestión de referencias y la eliminación de duplicados se
realizó utilizando Zotero®, mientras que el proceso de cribado se efectuó mediante
la plataforma Rayyan®.
La extracción de datos se
realizó de forma independiente y estuvo a cargo de dos revisores, utilizando
una planilla estandarizada. Se recolectaron las siguientes variables: 1) autor
y año de publicación, 2) diseño del estudio y
tamaño de la muestra, 3) tipo de implante y diseño de la prótesis evaluado, 4)
definición y método diagnóstico de IMF, 5) factores de riesgo analizados, 6) resultados clínicos,
radiológicos, biomecánicos o instrumentados y 7)
estrategias preventivas o consideraciones quirúrgicas reportadas.
El riesgo de sesgo
se evaluó de acuerdo con el diseño
de cada estudio:
• Para ensayos clínicos
aleatorizados, se utilizó
la herramienta Cochrane Risk of Bias 2
(RoB 2).
• Para estudios observacionales comparativos, se aplicó
la herramienta ROBINS-I.
• Para estudios no aleatorizados no comparativos, se utilizó la escala MINORS,
justificando su aplicación por la ausencia de
herramientas específicas para este tipo de diseños (Figura
1).
• Los estudios biomecánicos, cadavéricos y computacionales fueron evaluados mediante
una apreciación cualitativa predefinida, centrada en la validez
del modelo, la reproducibilidad y el grado
de validación experimental, dado que no existe una
herramienta universalmente aceptada para estos diseños.
El
nivel de evidencia se reportó adicionalmente según la clasificación del Oxford Centre for Evidence-Based Medicine (OCEBM), sin considerarse sustituto de la evaluación de riesgo de sesgo (Tabla).
Debido a la heterogeneidad sustancial en los diseños, las definiciones de IMF, los métodos de diagnóstico y los
resultados reportados, no fue posible realizar un metanálisis cuantitativo. Se
llevó a cabo una síntesis narrativa estructurada, organizando los hallazgos en
los siguientes dominios:
1. Evidencia sobre la existencia y definición de la IMF.
2. Factores de riesgo
biomecánicos y quirúrgicos.
3. Métodos de diagnóstico clínicos, instrumentados e intraoperatorios.
4. Estrategias preventivas, técnicas
quirúrgicas y tecnologías asistidas.
Se destacaron
convergencias y divergencias entre estudios clínicos y biomecánicos, así como
las principales limitaciones
metodológicas.
De acuerdo con la clasificación OCEBM,
esta revisión sistemática corresponde a un nivel de evidencia III, dado
que la mayoría de los estudios incluidos fueron observacionales, biomecánicos o
experimentales, con un único ensayo clínico aleatorizado disponible.
La búsqueda sistemática
en bases de datos electrónicas (PubMed, Embase, Scopus y Cochrane Library) identificó un total de 124
registros. Tras la eliminación de 23 duplicados, se obtuvieron 101 artículos
únicos para la evaluación inicial. De estos, 41 registros fueron
sometidos a un cribado formal
por título y resumen, mientras
que 60 fueron excluidos
en esta etapa por no estar relacionados con la temática
de la revisión o por no mencionar
datos específicos sobre IMF.
Los 41 artículos
seleccionados fueron evaluados a texto completo. Veintiocho de ellos fueron excluidos por no cumplir los criterios de elegibilidad predefinidos, principalmente por corresponder a revisiones sistemáticas o narrativas, no
aportar datos primarios sobre IMF, presentar diseños no elegibles o reportar
resultados superpuestos. Finalmente, 13 estudios
cumplieron con todos los criterios
de inclusión y fueron incorporados en la síntesis
cualitativa. El proceso de selección se resume en el diagrama de flujo
PRISMA (Figura 2).
Los 13 estudios
incluidos, publicados entre 2008 y 2025, abordaron la IMF tras una ATR mediante
diseños clínicos, biomecánicos, cadavéricos, robóticos y computacionales. Según
la clasificación OCEBM, la mayoría correspondió a estudios de nivel de evidencia IV o V, con un único ensayo
clínico aleatorizado identificado (Scott y cols.).17
Desde el punto de vista
clínico, los estudios de Scott y cols.,17 Yu y cols.,18 van Lieshout y cols.,19 Abbas y cols.14 y Gordon y cols.20 evaluaron
factores quirúrgicos, técnicas de balance y tecnologías asistidas en cohortes
de pacientes sometidos a una ATR. En
paralelo, múltiples estudios experimentales y biomecánicos analizaron la
influencia del diseño
de la prótesis, la línea
articular y el comportamiento ligamentario en la estabilidad del rango intermedio
de flexión.15,16,21-28
Diversos estudios
clínicos y experimentales identificaron factores de riesgo convergentes para el
desarrollo de IMF. En el plano sagital, un desplazamiento anteroposterior ≥7 mm
a 30° de flexión fue señalado como un predictor independiente de IMF después de
la ATR, esto sugiere que pequeñas
variaciones en la estabilidad anterior pueden amplificarse en el rango
intermedio del arco de movimiento.12,13
La alteración del offset condíleo posterior emergió como
otro determinante relevante: modificaciones >2 mm se asociaron con un aumento significativo de la probabilidad de
inestabilidad, lo que destaca la importancia de preservar la geometría femoral
nativa.12 En relación con la línea articular, los estudios biomecánicos coincidieron en que elevaciones ≥4 mm incrementan, de manera
sustancial, la laxitud en media flexión; no obstante, algunos estudios clínicos
sugirieron que elevaciones controladas de hasta 2 mm podrían ser toleradas si
se acompañan de un balance adecuado de los tejidos blandos.14-16
Asimismo, la laxitud ligamentaria preoperatoria y el tamaño reducido
del implante fueron identificados, de forma
consistente, como condiciones predisponentes para la aparición de IMF tras la ATR.11
El diseño del implante
fue uno de los determinantes más consistentemente evaluados. En el único
ensayo clínico aleatorizado
disponible, Scott y cols.17 demostraron que los implantes con estabilización
medial proporcionaban un mayor control
anteroposterior en el rango de 30°-60° de flexión en comparación con los diseños
estabilizados a posterior, con un efecto más marcado
en pacientes del sexo femenino.
Yu y cols.18 comunicaron hallazgos concordantes en una cohorte observacional.
Desde una perspectiva biomecánica, Wang y cols.23 observaron que los diseños de radio único (single-radius) se asociaban con un mayor
control anteroposterior durante
actividades funcionales, como el movimiento de sentarse y
ponerse de pie, mientras que los diseños de radio múltiple (multi-radius) mostraban una mayor
laxitud transitoria en el rango de 30°-45°. Por el contrario, Stoddard y cols.,24 utilizando modelos cadavéricos, no identificaron
diferencias significativas entre ambos diseños, y cuestionaron que la geometría
femoral aislada sea el principal determinante de la IMF.
La técnica quirúrgica también
influyó, de manera
significativa, en la estabilidad en media flexión.
Estudios comparativos indicaron
que el enfoque de balance
de flexión primero
(flexion-first balancing) se asoció con una menor
laxitud en el rango intermedio comparado con la resección medida convencional.29,30
En relación con las
tecnologías asistidas, Gordon y cols.20 evaluaron una cohorte clínica sometida a ATR con cirugía robótica y sensores de
carga intraoperatorios, y observaron una mejora cuantitativa de la estabilidad,
un 87% de rodillas balanceadas a lo largo
de todo el arco de movimiento, inclusive la media flexión.
No obstante, en estudios experimentales robóticos y cadavéricos, se demostró que, aun con planificación asistida
y balance adecuado en extensión y a 90°, persiste
una laxitud residual de 2-4 mm en el rango intermedio.27
El modelo computacional
desarrollado por Elmasry y cols.28 reforzó estos hallazgos, y mostró que los
insertos con mayor restricción pueden reducir la rotación axial, aunque sin
eliminar completamente la laxitud coronal característica de la IMF.
Los estudios
cadavéricos y biomecánicos aportaron evidencia consistente sobre el impacto
de pequeñas variaciones anatómicas. Cross y cols.,15 Chalmers y cols.,16 Incavo y cols.25 y Luyckx y cols.26 demostraron que
las elevaciones mínimas de la línea articular (2-4 mm) generan
aumentos significativos de la laxitud
coronal en los rangos
de 30° a 70°, incluso en rodillas adecuadamente balanceadas en extensión y
flexión avanzada.
En particular, Luyckx y cols.26 cuantificaron un incremento de la laxitud coronal
del 60% al 110% en media flexión tras la elevación de la línea articular,
mientras que Shalhoub y cols.27 documentaron la persistencia de inestabilidad intermedia en la ATR asistida por robot mediante
técnica de gap-balancing. Estos hallazgos sugieren que la IMF depende no solo del diseño de la prótesis,
sino también de la altura articular y del comportamiento isométrico de las
estructuras capsuloligamentarias.
En conjunto, los resultados de los estudios
incluidos indican que la IMF es un fenómeno multifactorial, influenciado por la interacción entre
factores anatómicos, diseño
de la prótesis, técnica quirúrgica y balance ligamentario. La evidencia clínica y
experimental coincide en que incluso las rodillas aparentemente bien
balanceadas pueden presentar inestabilidad dinámica en el rango de 30° a 60° de
flexión, lo que explica la dificultad diagnóstica y la variabilidad de los
resultados reportados.
La calidad metodológica de los estudios
incluidos fue globalmente de baja a moderada. El único ensayo
clínico aleatorizado aportó evidencia de nivel II,17 mientras que los estudios observacionales se clasificaron como de nivel III y IV, y los estudios
biomecánicos, cadavéricos y computacionales, como de nivel V. Se observó una marcada heterogeneidad en las definiciones de IMF, los métodos de diagnóstico y los desenlaces evaluados, lo que limitó la posibilidad de realizar un metanálisis
cuantitativo.
Los hallazgos
de esta revisión
sistemática indican que la IMF tras la ATR constituye un fenómeno biomecánico reproducible y clínicamente
relevante, aunque aún insuficientemente reconocido. Si bien algunos autores han
cuestionado su existencia como entidad independiente, considerándola una variante
de la inestabilidad en flexión clásica,9 la evidencia
clínica, biomecánica y experimental integrada en esta revisión
respalda la noción
de un patrón de inestabilidad específico, caracterizado por laxitud
sintomática predominante en el rango
de 30° a 60° de flexión,
con estabilidad relativa conservada en extensión completa y flexión avanzada.
Desde una perspectiva
fisiopatológica, los resultados apoyan un modelo claramente multifactorial. La
IMF no parece ser la consecuencia de un único error técnico o del diseño
aislado del implante, sino el resultado de la interacción entre factores
predisponentes del huésped, variables quirúrgicas y características de la
prótesis. En este contexto, la laxitud
ligamentaria preoperatoria, las alteraciones del offset condíleo posterior
>2 mm y la elevación excesiva de la línea
articular (≥4 mm) emergen como determinantes críticos, capaces de desestabilizar la rodilla en su rango funcional más vulnerable.12-16,26 La
traslación anteroposterior ≥7 mm a 30° de flexión debe interpretarse, por tanto, no como un factor causal aislado,
sino como un “marcador cuantificable” de un desequilibrio biomecánico subyacente.
El diseño de la prótesis desempeña
un papel modulador
central en este escenario. La superior estabilidad observada con implantes de estabilización medial en el único
ensayo clínico aleatorizado disponible17 y confirmada en estudios observacionales contemporáneos19 puede explicarse por su capacidad para reproducir una cinemática más fisiológica, con un pivote medial estable
y un control progresivo de la rotación
lateral. Este concepto
coincide con observaciones previas
resumidas en revisiones narrativas y sistemáticas que ya sugerían
ventajas biomecánicas de los diseños medial-pivot o de alta congruencia medial
frente a los diseños estabilizados a posterior estándar.11,12,20 En la misma línea, se ha propuesto que las prótesis
con retención del ligamento cruzado
posterior combinadas con insertos medialmente congruentes podrían
ofrecer un mejor control en media flexión
que los sistemas PS convencionales.31
No obstante, los
resultados biomecánicos y experimentales advierten contra una interpretación
reduccionista centrada exclusivamente en la geometría
del implante. Estudios
comparativos entre diseños
de radio único y radio múltiple han tenido resultados discordantes,23,24 lo que sugiere
que la IMF no depende
únicamente de la forma femoral,
sino de cómo esta interactúa con el balance
ligamentario y la restauración de la altura articular. Esta visión
es coherente con lo señalado
por revisiones conceptuales previas que enfatizan
que la IMF representa un problema
de isometría ligamentaria más que de diseño de la prótesis aislado.9,10,18
La técnica quirúrgica emerge así como un elemento clave para la prevención de la IMF. Los enfoques
que priorizan el balance de flexión, como el flexion-first balancing, han generado rodillas
más estables en el rango intermedio que las técnicas
clásicas de resección medida.19,29 Este principio técnico
ya había sido destacado en revisiones
narrativas previas como un cambio conceptual relevante
en la cirugía protésica moderna.11,12 En este sentido,
la evidencia sugiere
que la simetría perfecta de brechas en extensión y a 90° no garantiza la estabilidad funcional en media flexión,
y que incluso rodillas “bien balanceadas” pueden
presentar laxitud dinámica
clínicamente significativa.
La incorporación de tecnologías asistidas aporta una dimensión adicional a esta
problemática. En estudios clínicos y experimentales, se ha demostrado que la cirugía
robótica combinada con sensores de carga intraoperatorios permite cuantificar y
reducir la laxitud en media flexión.27,28 Sin embargo, la persistencia de una laxitud
residual de 2-4 mm incluso en sistemas altamente
controlados sugiere que existe un componente anatómico
y viscoelástico inherente que no puede
eliminarse completamente mediante
ajustes técnicos. Modelos
computacionales han reforzado esta hipótesis mostrando que el aumento
de la restricción protésica puede
reducir la rotación
axial sin abolir la laxitud coronal característica de la IMF.28 Estas observaciones concuerdan
con análisis previos que advertían
sobre las limitaciones de la tecnología para
compensar alteraciones anatómicas sutiles.20
Desde el punto de vista
clínico, estos hallazgos tienen implicancias prácticas relevantes. La
evaluación intraoperatoria de la estabilidad debería extenderse sistemáticamente al rango de 30°-60° de flexión, ya sea mediante
maniobras manuales dirigidas o, idealmente, con dispositivos
instrumentados. En pacientes considerados de alto riesgo, como mujeres,
individuos con laxitud ligamentaria preoperatoria o aquellos que requieren
resecciones distales amplias, podría justificarse la elección de implantes con
mayor estabilidad inherente en media flexión y evitar diseños PS estándar. Asimismo, la cirugía
robótica y las filosofías de alineación cinemática han sido señaladas como estrategias prometedoras para optimizar la restauración
anatómica y el balance ligamentario, aunque la evidencia clínica definitiva aún
es limitada.26,32-36
La verdadera incidencia de la IMF continúa siendo
difícil de establecer. Los grandes registros nacionales, como el National Joint Registry del
Reino Unido y el Australian Orthopaedic Association National Joint Replacement Registry, agrupan las revisiones por inestabilidad en
una categoría general que representa aproximadamente el 17-18% de todas las
causas de revisión de ATR.37,38 La
ausencia de una categoría específica para la IMF limita la capacidad de
cuantificar su impacto real. No obstante, el creciente reconocimiento del
fenómeno en la literatura médica sugiere que una proporción significativa de
estas revisiones clasificadas genéricamente como “inestabilidad” podría
corresponder a IMF no identificada.
Esta revisión
presenta fortalezas relevantes, entre ellas, una búsqueda exhaustiva y actualizada, el cumplimiento
de las guías PRISMA y la integración de evidencia clínica,
biomecánica y computacional. Sin embargo, las conclusiones deben interpretarse a la luz de limitaciones importantes: el predominio de estudios de bajo a moderado nivel de
evidencia, la heterogeneidad en las definiciones de IMF y la ausencia
de criterios diagnósticos estandarizados. Estas limitaciones subrayan la necesidad de
llevar a cabo investigaciones que incluyan ensayos clínicos aleatorizados bien
diseñados, validación clínica de herramientas diagnósticas específicas y el
desarrollo de registros que contemplen la IMF como causa diferenciada de revisión. Solo a través de estos esfuerzos será posible definir,
con mayor precisión, el verdadero impacto clínico de la IMF tras la ATR.
Esta revisión sistemática
respalda la IMF como una entidad clínica diferenciada y una causa
potencialmente relevante de fallo tras la ATR. La evidencia disponible sugiere un modelo etiopatogénico multifactorial, en el cual la
combinación de factores
técnicos —en particular la elevación de la línea
articular >2-4 mm y las alteraciones del offset condíleo posterior—, la laxitud
ligamentaria preoperatoria y la selección de un diseño
inadecuado de prótesis convergen para generar una
laxitud sintomática en el rango de 30° a 60° de flexión.
La prevención de la IMF requiere
un abordaje integral
que priorice: 1) la evaluación intraoperatoria sistemática
de la estabilidad en media
flexión, idealmente mediante
herramientas instrumentadas; 2) la selección de implantes con mayor
estabilidad inherente en este rango,
como los diseños
con estabilización medial
y 3) la consideración de tecnologías asistidas, como la cirugía
robótica, para optimizar la precisión del balance ligamentario. Finalmente, la
estandarización de criterios diagnósticos y la generación de evidencia clínica
de mayor calidad resultan esenciales para cuantificar la verdadera incidencia
de esta complicación y validar, de manera robusta, las estrategias preventivas
propuestas.
Durante
la preparación de este manuscrito, el(os) autor(es) utilizaron ChatGPT para mejorar la legibilidad y el lenguaje. Tras utilizar esta herramienta, revisaron
y editaron el contenido según fuera necesario y asumen toda la responsabilidad
del contenido de la publicación.
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ORCID
de E. J. Bochatey: https://orcid.org/0000-0003-3645-6563
ORCID de F. A. Lopreite: https://orcid.org/0000-0002-2065-8649
Recibido el 14-12-2025. Aceptado luego de la evaluación el 17-6-2026 • Dr. WALTER F. MARTÍNEZ • wfm5252@gmail.com • https://orcid.org/0009-0004-7249-1563
Cómo citar este artículo: Martínez WF, Bochatey
EJ, Lopreite FA. Inestabilidad en flexión media en la artroplastia total de
rodilla: revisión sistemática de factores de riesgo, diagnóstico y estrategias. Rev Asoc Argent Ortop
Traumatol 2026;91(5):455-466. https://doi.org/10.15417/issn.1852-7434.2026.91.5.2274
Información
del artículo
Identificación: https://doi.org/10.15417/issn.1852-7434.2026.91.5.2274
Fecha
de publicación: Octubre, 2026
Conflicto
de intereses: Los autores
no declaran conflictos de intereses.
Copyright: © 2026, Revista de la Asociación Argentina de Ortopedia y
Traumatología.
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