INVESTIGACIÓN CLÍNICA
Acceso a
estudios por imágenes musculoesqueléticas en la Argentina:
¿somos los ortopedistas convidados de piedra?
Daniel
Moya,* José L. Osma Rueda,** Santiago Focaraccio,# Juan Carlos
Uribe Caputi,## Santiago Ávila Posada,*
Miguel Ángel Flores Ruiz,§ Federico Alfano,§§
Diego Gómez*
*Servicio de Ortopedia y Traumatología, Hospital
Británico de Buenos
Aires, Ciudad Autónoma
de Buenos Aires,
Argentina
**Universidad Industrial de Santander, Bucaramanga, Santander, Colombia
#Centro Médico
San Lucas, Gualeguaychú, Entre Ríos, Argentina
##Grupo de Investigación Observatorio de Salud Pública
de Santander, Universidad Autónoma de Bucaramanga, Santander, Colombia
§Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología, Hospital
Universitario Puerta del Mar, Cádiz,
España
§§Departamento de Cirugía Ortopédica, Clínica Universidad de Navarra, Pamplona,
España
RESUMEN
Introducción: El acceso a los resultados de estudios por imágenes ha experimentado cambios
sustanciales en los últimos años que
influyen en la práctica del especialista en ortopedia y traumatología. Objetivo: Evaluar la percepción de los especialistas en ortopedia y traumatología de la Argentina sobre el acceso a estudios por imágenes, su calidad y
el efecto en la práctica clínica. Materiales y Métodos:
Participaron de la encuesta 323 miembros de la Asociación Argentina de Ortopedia
y Traumatología. Los datos se analizaron según los años de
ejercicio, la región geográfica, el lugar de trabajo y la subespecialidad. Resultados: Se observó un cambio significativo en el acceso
a estudios por imágenes, el 62% reportó
un impacto importante. Casi el 50% informó
estar insatisfecho con los métodos actuales de acceso y el 47%, un impacto
negativo frecuente o muy frecuente en su práctica clínica. Según el 29%, los intentos
de acceso consumieron hasta el 40-50%
del tiempo de consulta. El 92% no recibió capacitación formal en las nuevas
plataformas digitales. La percepción de la calidad
de las imágenes fue variable:
el 24% las consideró peores que en experiencias previas.
Conclusiones: Los especialistas argentinos en ortopedia y traumatología reportan
altos niveles de insatisfacción y dificultades frecuentes en el acceso
a estudios por imágenes. La falta de capacitación y la escasa
consideración de los médicos como usuarios primarios contribuyen a esta
percepción. Este estudio resalta la necesidad de involucrar a los profesionales
como actores clave en el diseño e implementación de sistemas de acceso a
imágenes.
Palabras clave: Imágenes digitales; ortopedia y traumatología; imágenes ambulatorias; diagnóstico por imágenes; encuestas; cuestionarios.
Nivel de Evidencia: IV
Access
to Musculoskeletal Imaging
Studies in Argentina: Are Orthopaedic Surgeons
Mere Bystanders?
ABSTRACT
Introduction: Access to imaging study results has undergone substantial changes in recent years, affecting the practice of orthopaedic
surgeons. Objective: To evaluate the perceptions of orthopaedic surgeons
in Argentina regarding
access to imaging
studies, image quality, and the impact of these factors on clinical practice.
Materials and Methods: A total of 323 members
of the Argentine Association of Orthopaedics and Traumatology participated in the survey.
Data were analyzed
according to years in practice, geographic region, workplace,
and subspecialty. Results: A significant change in access
to imaging studies was observed, with 62% of respondents reporting a
substantial impact. Nearly 50% reported being dissatisfied with current access
methods, and 47% indicated that access difficulties frequently or very
frequently had a negative impact on their clinical practice. According to 29% of respondents, attempts
to access imaging
studies took up as much as 40-50% of the consultation time. Ninety-two percent had received no formal
training in the use of the new digital platforms. Perceptions of image
quality varied, with 24% considering it worse than in their
previous experience. Conclusions: Orthopaedic
surgeons in Argentina report high
levels of dissatisfaction and frequent difficulties accessing imaging studies.
A lack of training and insufficient consideration of physicians as primary users contribute to this perception. This study highlights the need to involve healthcare professionals as key stakeholders in the design and implementation of imaging
access systems.
Keywords: Digital imaging; orthopaedics and traumatology; outpatient imaging; diagnostic imaging; surveys; questionnaires.
Level of Evidence: IV
Los estudios por imágenes
tienen un rol fundamental en el diagnóstico, la estadificación, la toma de
decisiones terapéuticas, la planificación preoperatoria y el control de la
evolución de las lesiones musculoesqueléticas.1,2
Las
eventuales dificultades y limitaciones en el acceso a la información que
brindan las imágenes de estudios complementarios pueden generar un impacto
negativo marcado en la práctica de la ortopedia y traumatología.3
Durante los últimos años,
en nuestra práctica
como especialistas en ortopedia y traumatología, hemos
observado cambios sustanciales y acelerados en las modalidades de acceso a los resultados de estudios por imágenes.4,5 Desde los tradicionales resultados impresos en placas radiográficas, se ha transitado por formatos que incluyen impresiones láser, discos compactos,
sistemas institucionales de archivo y comunicación de imágenes (Picture Archiving and Communication System, PACS) y plataformas digitales accesibles desde computadoras y dispositivos móviles. Si bien estas herramientas fueron
concebidas con el fin de facilitar y agilizar el acceso a los estudios, su
implementación no siempre
ha cumplido con las expectativas iniciales.5,6 En la práctica, la tradicional recepción simple de estudios impresos ha sido reemplazada por
dificultades vinculadas al acceso digital, tales como problemas de conectividad,
incompatibilidades tecnológicas o la dispersión de plataformas en línea. Asimismo, aun cuando se logra acceder a
las imágenes, con frecuencia, estas se acompañan de advertencias que indican
que no son aptas para diagnóstico (Figura 1),
pese a haber sido obviamente solicitadas con ese propósito.
Cabe
destacar que el especialista en ortopedia y traumatología ha tenido una
participación limitada, o incluso nula, en la implementación de estos cambios,
y se vio obligado a adaptarse a ellos en su práctica cotidiana,
independientemente de su conformidad. En la mayoría de los casos, estas
transformaciones se han producido sin consulta previa, y se presentaron como
hechos consumados.
El
objetivo de este estudio fue evaluar la percepción de los especialistas en ortopedia
y traumatología de la Argentina sobre
el proceso actual de acceso a las imágenes diagnósticas solicitadas, así como
de su calidad.
Se diseñó una encuesta
semiestructurada basada en estudios previos,7-9 adaptada al contexto
laboral local. Dos de
los autores elaboraron las preguntas
de manera independiente. Posteriormente, se llevó a cabo una prueba piloto a cargo
de otros dos autores con el objetivo
de optimizar el instrumento, tras la cual se introdujeron modificaciones consensuadas que dieron lugar a la versión final
de la encuesta.
El cuestionario definitivo incluyó 15 preguntas, divididas
en tres secciones
(Tabla 1).
La
primera sección, compuesta por cuatro preguntas, estaba destinada a relevar los
datos demográficos de los participantes. En esta instancia, se les solicitó que
indicaran su principal ámbito de trabajo (institución pública, institución privada
o consultorio privado).
En caso de desempeñarse en más de uno, se les indicó que seleccionaran únicamente aquel en el que
basarían sus respuestas.
La
segunda sección incluyó 10 preguntas orientadas a evaluar la percepción sobre
las nuevas modalidades de acceso a las imágenes y su impacto en la práctica
asistencial.
Por
último, se indagó si los participantes habían recibido algún tipo de
capacitación por parte de las empresas proveedoras de estudios por imágenes o
las instituciones donde refirieron trabajar.
Las
preguntas se cargaron en la plataforma Survey Monkey®. Esta encuesta contó
con la aprobación previa de la
Comisión Directiva de la Asociación Argentina de Ortopedia
y Traumatología y fue anunciada entre sus asociados por correo electrónico y medios
sociales (Figura 2).
Los
investigadores actuaron de conformidad con las mejores prácticas del uso
responsable de los datos (Reglamento Europeo de Protección de Datos
Personales). Las respuestas fueron anónimas, no se obtuvieron datos personales de ninguno de los participantes. Sólo tuvo acceso a la plataforma el investigador principal. Los datos en las respuestas solamente
serán utilizados a efectos de la publicación. Una vez emitidas,
las respuestas no podían ser editadas. Cada encuestado podía
responder una sola vez y todas las preguntas debían
estar respondidas para que la participación se considerara válida y
se incorporara a la estadística final.
Cuando
correspondía se realizó un análisis ordinal de los datos con valores de 1 a 5.
Las respuestas abiertas fueron codificadas independientemente por dos investigadores y se llegó a un consenso para su análisis
cualitativo.
Los resultados obtenidos
en todas las preguntas fueron evaluados con el coeficiente alfa de Cronbach que
permite medir la fiabilidad de consistencia interna de una escala o test,
indicando cómo se correlacionan los ítems entre sí. La consistencia interna del
instrumento fue evaluada como excelente (>0,9), con un coeficiente alfa de
Cronbach de 0,9689, es decir, los ítems están fuertemente relacionados y evalúan
un mismo constructo, por lo que el cuestionario se considera confiable
(Tabla 2).
Participaron en la
encuesta 323 médicos miembros de la Asociación Argentina de Ortopedia y Traumatología. El
mayor porcentaje refirió desempeñarse en ortopedia y traumatología general
(25%), mientras que el resto se distribuyó entre 10 subespecialidades (Tabla 3). El 78,3% de los encuestados tenía más de
10 años de ejercicio profesional en la especialidad.
La
práctica de ortopedia y traumatología general tuvo una distribución bimodal en
relación con los años de ejercicio, con una mayor concentración en
profesionales con menos de 5 años de práctica (51,6%) y en aquellos con más de 30 años (30,43%). Las subespecialidades de desarrollo más reciente, como cirugía de hombro y codo,
tuvieron un pico de distribución entre los 6 y 10 años de práctica (35,9%),
mientras que las subespecialidades más tradicionales, como cadera y rodilla, se
concentraron más en profesionales con más de 30 años de ejercicio (26,5%).
En cuanto al ámbito laboral principal, el 67,8% indicó desempeñarse en una institución privada; el 16,4%, en una institución pública y el 15,8%, en el consultorio privado. Se observó
además que, a mayor antigüedad profesional, mayor era la frecuencia de práctica en consultorio
privado.
Respecto
de la distribución geográfica (Figura 3), se
incluyó a profesionales de todas las regiones del país, con un predominio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) (52,6%),
definida como el área que comprende a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
y 40 municipios aledaños de la provincia de Buenos Aires.
El 62% de los encuestados reportó
haber percibido un cambio muy significativo en los mecanismos de acceso a los resultados de estudios por imágenes desde el inicio de la pandemia (últimos
5 años), a diferencia del 0,62% que no identificó modificaciones. La
percepción de este cambio mostró una relación directa con los años de ejercicio
profesional. En efecto,
fue considerada muy significativa por el 42% de los profesionales con hasta 5 años de práctica,
mientras que este porcentaje se incrementó al 72% en aquellos con más de 30
años de trayectoria.
En cuanto a la distribución geográfica, el mayor impacto
del cambio se observó en regiones con centros urbanos más grandes, como el AMBA, la región pampeana y el noroeste argentino.
El impacto
fue más pronunciado en el consultorio privado, el 78% de los encuestados lo calificó como muy significativo, en comparación con lo reportado en instituciones públicas
y privadas (58,5%
y 58,9%, respectivamente). Por último, las
subespecialidades de los profesionales que refirieron un mayor impacto del
cambio fueron ortopedia oncológica, columna, y cadera y rodilla.
El 50% de los encuestados que percibieron modificaciones manifestó encontrarse poco o nada satisfecho. Dentro de este grupo, el porcentaje más
alto de “nada satisfecho” se observó entre los profesionales con más de 30 años
de práctica (28,26% del total de ese subgrupo).
En
relación con la distribución geográfica, el mayor nivel de insatisfacción se
registró en el AMBA, donde el 69,42% se manifestó poco o nada satisfecho. En cambio, la región de Cuyo presentó
el menor nivel de insatisfacción, con un 20% en la misma
categoría.
En
cuanto al ámbito laboral, el 53% de los encuestados que respondieron en función
de su práctica en consultorios privados expresó insatisfacción, mientras que,
en instituciones privadas, este valor fue del 49,3% y, en instituciones
públicas, alcanzó el 49%.
Finalmente, las subespecialidades de los médicos
que reportaron niveles
más altos de insatisfacción fueron
ortopedia oncológica, columna, y cadera y rodilla.
El 40% de los encuestados
refirió verse afectado frecuente o muy frecuentemente por la falta de estudios
impresos. Nuevamente, los años de ejercicio profesional influyeron en esta
percepción, la proporción de respuestas negativas fue más alta entre los
profesionales con más de 30 años de práctica, quienes reportaron verse
afectados con frecuencia o muy frecuentemente en el 57,6% de los casos.
Los profesionales del AMBA fueron
los más afectados (54%), mientras que los de la región
de Cuyo reportaron el menor impacto (7%).
Quienes
desarrollan su actividad en instituciones públicas presentaron el mayor grado
de afectación (53%), seguidos por aquellos
que se desempeñan en consultorios privados (47%). Por el contrario, en los profesionales que trabajan en instituciones privadas, el impacto fue menor
(35%).
El 49,9% de los
encuestados informó haber experimentado dificultades para acceder a los
estudios de manera frecuente o muy frecuente, mientras que solo el 0,93%
manifestó no haber tenido nunca inconvenientes. El 68% de los profesionales del AMBA refirió
dificultades frecuentes, mientras
que los cirujanos ortopédicos de la región
de Cuyo reportaron el menor grado de dificultad (13%).
Los profesionales que se desempeñan en instituciones públicas
señalaron dificultades frecuentes o muy frecuentes (55%), aquellos en consultorios
privados representaron el 53% y este valor fue ligeramente menor en
instituciones privadas (48%).
Respecto de las subespecialidades, los médicos del área de columna refirieron el mayor impacto
(68%), mientras que los
especialistas en traumatología deportiva fueron los menos afectados (20%).
En esta
pregunta, se ofreció a los participantes cinco opciones de respuesta:
•
El paciente
olvida concurrir con sus estudios impresos.
•
No se
puede acceder a la plataforma de
estudios de la empresa de imágenes.
•
Se dificulta la visualización de los estudios
en el teléfono móvil del
paciente.
•
Los
estudios no fueron
cargados correctamente.
•
Todo
lo anterior.
La respuesta más
frecuente fue “todo lo anterior” (49,9%), seguida por la imposibilidad de
acceder a la plataforma de estudios (35%). Los profesionales con más de 30 años
de ejercicio (28,5%) y los subespecialistas en columna (64%) fueron los que
informaron, con más frecuencia, tener que enfrentar todos los tipos de
problemas mencionados.
El 56% de los encuestados las consideró poco amigables. Nuevamente, los especialistas en columna reportaron la valoración más negativa,
mientras que los profesionales de traumatología deportiva registraron la
percepción más favorable.
Solo el 28,5% de los
encuestados manifestó que el cambio en el acceso a los estudios complementarios
tuvo poco o ningún impacto negativo en su práctica asistencial. Un 24,5% indicó
que el impacto fue ocasional, mientras que, para el 47%, resultó frecuente o
muy frecuente.
El
menor impacto negativo se observó entre los profesionales con menos de 5 años
de práctica (35,5%), mientras que fue mayor en aquellos con más de 30 años de ejercicio (63%). Geográficamente, los peores resultados se registraron en el AMBA,
con un 65% de respuestas “frecuente” o “muy frecuente”, mientras que, en la
región de Cuyo, el impacto fue menor, solo un 13% de respuestas “frecuente” y
ninguna “muy frecuente”.
En
cuanto al ámbito laboral, los más afectados fueron los profesionales de
instituciones públicas (53%) y consultorios privados (51%), en comparación con
los que ejercen en instituciones privadas (45%). Respecto de las
subespecialidades, los especialistas en cirugía de columna comunicaron el mayor
impacto negativo (63%), mientras que aquellos dedicados a la traumatología
deportiva fueron los menos afectados (16%).
El 27% de los encuestados
consideró que el nuevo sistema podría afectar su capacidad diagnóstica de
manera frecuente (18%) o muy frecuente (9%). En consonancia con hallazgos
previos, estas percepciones fueron más comunes
entre los profesionales con más de 30 años de práctica
(37%) y menos
frecuentes en aquellos
con menos de 5 años de
experiencia (16%). Geográficamente, el mayor impacto se observó en el AMBA (35% frecuente y muy frecuente),
mientras que, en la región de Cuyo, no se registraron respuestas en estas
categorías.
En
cuanto al ámbito laboral, la consulta privada fue el entorno más afectado (35%
frecuente y muy frecuente), mientras que, en las instituciones privadas, el
impacto fue menor (24% frecuente y muy frecuente).
Respecto
de las subespecialidades, los profesionales dedicados a la cirugía de columna
refirieron el mayor impacto (36% frecuente y muy frecuente), en tanto que, en aquellos
que se especializan en traumatología deportiva, el impacto fue menor (12% frecuente y 0% muy
frecuente).
El 29,5% consideró que
hasta un 40-50% del tiempo de consulta puede ser absorbido por el intento de
acceder a las imágenes. No se observaron variaciones significativas en relación
con los años de ejercicio, aunque sí se evidenciaron diferencias geográficas. Nuevamente, los profesionales del AMBA fueron
los más afectados: el 45% de los encuestados dedicaba
más del 40% del tiempo
de consulta a este propósito, mientras que los médicos de la
región de Cuyo fueron los menos afectados (7%).
No se
encontraron diferencias significativas según el ámbito laboral. En cuanto a las
subespecialidades, los especialistas en columna reportaron el mayor impacto
(54%), mientras que los traumatólogos deportivos fueron los menos afectados
(8%).
El 24% de los encuestados
consideró que la calidad de las imágenes era inferior a su experiencia previa,
el 27,5% las evaluó como equivalentes; el 38,5%, como mejores y el 10%, como mucho mejores. Los profesionales
con más de 30 años de práctica manifestaron la percepción más negativa, un 40% consideró
que la calidad de las imágenes
era peor o mucho peor, a diferencia de solo el 13% en el grupo con menos de 5
años de ejercicio.
El
empeoramiento percibido fue más marcado en el AMBA (32%) y menos pronunciado en
la región de la Patagonia (3%).
En
cuanto al ámbito laboral, los peores resultados se observaron en los
consultorios privados (35%), seguidos de las instituciones públicas (26,5%) y,
en menor medida, de las instituciones privadas (20,5%).
Respecto
de las subespecialidades, los profesionales de cirugía de columna (23%) y de
cadera y rodilla (40%) reportaron los peores resultados, mientras que el
impacto negativo fue mucho menor en el ámbito de la traumatología deportiva
(8%) y cirugía oncológica (0%).
El 92,24% de los
encuestados indicó no haber recibido ningún tipo de entrenamiento para familiarizarse
con el acceso y la navegación de las
plataformas digitales. Todos los participantes de la región de Cuyo (n = 15)
informaron no haber recibido capacitación, mientras que aquellos
de la región del noroeste
argentino recibieron la
mayor proporción de entrenamiento (26%). No se observaron diferencias
significativas según el ámbito laboral, aunque la menor tasa de capacitación
(5,8%) correspondió a los consultorios privados y la mayor, a las instituciones
públicas (9,6%).
Los hallazgos de la encuesta
revelan un cambio
marcado en el acceso a los resultados de estudios por imágenes
en el campo de la ortopedia y traumatología en los últimos cinco años,
particularmente desde la pandemia de la COVID-19. Se observó un nivel significativo de insatisfacción con la metodología actual de acceso a los estudios,
los más afectados fueron los profesionales con mayor antigüedad, los que ejercen
en consultorios privados
y aquellos ubicados
en el AMBA. Por el contrario, los menos afectados fueron los especialistas con menos de 5 años de
práctica, quienes trabajan en instituciones privadas y en la región de Cuyo.
Respecto
de las subespecialidades, los traumatólogos especialistas en columna fueron los
más insatisfechos, y los especialistas en traumatología deportiva informaron
los menores niveles de insatisfacción. Cabe destacar que el tamaño de la
muestra y el ámbito laboral de ambos grupos fueron homogéneos, por lo que estas
diferencias no se vieron afectadas por dichas variables.
La
mayoría de los encuestados no recibió ningún tipo de capacitación por parte de
los proveedores de estudios por imágenes o de las instituciones en las que
trabajan; los cambios fueron impuestos sin entrenamiento formal. Casi el 50%
manifestó insatisfacción con las nuevas metodologías, una proporción similar
reportó dificultades frecuentes en el acceso a la información y el 47% refirió
un impacto negativo frecuente o muy frecuente en su práctica. Además, el 27%
consideró que los cambios podían afectar su capacidad diagnóstica. Se hizo
evidente también que el acceso a los estudios
puede consumir un porcentaje considerable del tiempo de consulta; cerca
del 30% de los encuestados indicó que hasta un 40-50% del tiempo de
consulta podía ser absorbido por el intento de acceder a las imágenes. Tal como se menciona en otros estudios,10 las peores condiciones se registraron en la zona del
AMBA.
Por el contrario, experiencias en otros contextos muestran resultados más favorables en los cambios
de metodología de acceso a imágenes. Kruger
y cols.1 comunicaron que el 94,5%
de los cirujanos consideró que la transición de imágenes físicas a
digitales mejoró el acceso a los estudios. Wojciech y cols.11 evaluaron la
introducción del sistema DICOM y hallaron que, en el 90% de los casos, se
accedió a las imágenes digitales, con éxito, en el primer intento. Lindsay y
cols.12 comunicaron
que la implementación del PACS mejoró el tiempo de presentación de informes
(70%) y la dinámica de trabajo del personal médico (57%). Jorwekar y cols.13 obtuvieron un
94% de satisfacción en los encuestados tras la implementación del mismo sistema.
Chan y cols.14 hallaron que los médicos
derivadores prefirieron casi unánimemente los PACS a las placas
impresas, y el 91% afirmó
haber experimentado mejoras
en la productividad.
¿Por
qué, entonces, la percepción en nuestro medio es tan diferente? En la
literatura médica, se sugiere que los usuarios adoptarán nuevas tecnologías
solo si perciben que facilitan su trabajo;15 sin embargo, los resultados de nuestra encuesta
muestran que esto no ocurre para muchos cirujanos en nuestro contexto.
Se ha propuesto que la evaluación del rendimiento de un centro
de radiología debería
considerar seis variables: productividad, tiempo de
informe, facilidad de acceso, finanzas y satisfacción de médicos y pacientes.12 En la práctica,
las empresas intermediarias de la salud priorizan la satisfacción del
paciente/cliente, considerando indicadores,
como quejas, satisfacción y tiempo de espera.15,16 Sin embargo,
los médicos prescriptores, especialmente aquellos en consultorios privados, constituyen
los verdaderos clientes primarios,16 ya que son quienes generan la demanda y deben valerse
de los resultados. A pesar de ello, su opinión,
rara vez, se tiene en cuenta al implementar
cambios o seleccionar plataformas. Esto evidencia una falta de reconocimiento del especialista como “cliente” en el proceso de prestación de servicios
de imágenes.
En muchas
ocasiones, los profesionales reciben estudios de mala calidad,
imágenes definidas por el mismo
proveedor como no aptas para diagnóstico (Figura
1), informes erróneos (Figura 4),
imágenes inadecuadas (Figura 5), plataformas inaccesibles (Figura 6) y errores en la carga de datos (Figuras 7 y 8). Frente a estas situaciones, el traumatólogo debe decidir entre tomar
decisiones con estudios incorrectos o reenviar al paciente para repetir los
exámenes, lo que implica complicaciones y retrasos.
Evidentemente, la falta de identificación del usuario primario
por parte de los proveedores de imágenes dificulta la implementación de mejoras
orientadas a la satisfacción del cliente médico.
Este estudio tiene
limitaciones. En primer lugar, el tamaño de la muestra es relativamente pequeño
en relación con el universo total de especialistas en ortopedia y traumatología
de la Argentina. El formato de encuesta con opciones predefinidas pudo haber
limitado la diversidad de respuestas. Además,
los datos son autodeclarados, lo que puede introducir sesgo de respuesta o
información incompleta.
Este es el primer estudio
que evalúa la percepción de especialistas en ortopedia y traumatología respecto
al acceso a resultados de estudios
complementarios en la Argentina. Se implementaron estrategias para mitigar sesgos, como la participación anónima, y
se contó con respaldo institucional.
Esta encuesta constituye,
a nuestro entender, el primer estudio que evalúa la percepción de los
especialistas argentinos en ortopedia y traumatología sobre el acceso a los
resultados de estudios por imágenes. Comparada con experiencias internacionales, existe una alta tasa de insatisfacción. La gran mayoría
de los profesionales no recibió capacitación en los nuevos medios
de acceso.
El principal aporte de este estudio es
ofrecer un diagnóstico de situación que permita considerar la voz de los
ortopedistas como interlocutores válidos en los procesos de cambio tecnológico,
en el acceso a estudios por imágenes.
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ORCID de F. Alfano: https://orcid.org/0000-0003-1078-2600
ORCID de D. Gómez: https://orcid.org/0000-0003-0258-6802
Recibido el 3-4-2026. Aceptado luego de la evaluación el 10-5-2026 • Dr. DANIEL
MOYA • drdanielmoya@yahoo.com.ar • https://orcid.org/0000-0003-1889-7699
Cómo citar este artículo: Moya D, Osma Rueda JL,
Focaraccio S, Uribe Caputi JC, Ávila Posada S, Flores Ruiz MÁ, et al. Acceso a
estudios por imágenes musculoesqueléticas en la Argentina: ¿somos los ortopedistas convidados de piedra? Rev Asoc Argent Ortop Traumatol 2026;91(4):330-342.
https://doi.org/10.15417/issn.1852-7434.2026.91.4.2336
Información
del artículo
Identificación: https://doi.org/10.15417/issn.1852-7434.2026.91.4.2336
Fecha
de publicación: Agosto, 2026
Conflicto
de intereses: Los autores no declaran conflictos de
intereses.
Copyright:
© 2026, Revista de la Asociación Argentina de Ortopedia y Traumatología.
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