INVESTIGACIÓN CLÍNICA
Impacto del estrechamiento articular en los resultados funcionales de
la artroscopia de cadera
Damián
Arroquy, *,** María Pía Silvestrini,
** Sergio Ruiz,* Martín Rubado, *
Martín Botta, *
Luciano Mañero, *
Juan Manuel Barrios*
*Servicio de Ortopedia y Traumatología, Clínica
María Auxiliadora, Olavarría, Buenos Aires, Argentina
**Facultad de Ciencias de la Salud,
Universidad Nacional del Centro, Olavarría, Buenos Aires, Argentina
RESUMEN
Introducción: El síndrome de fricción femoroacetabular (SFFA),
frecuentemente puede evolucionar hacia la artrosis
de cadera y, si
bien la artrosis
avanzada contraindica la artroscopia, existe
un subgrupo de pacientes que, a pesar
de no tener artrosis avanzada, muestran una leve disminución del espacio articular, lo que los convierte en candidatos para este procedimiento. Objetivos:
Evaluar y comparar
los resultados funcionales de pacientes tratados
con artroscopia de cadera por SFFA con estrechamiento del espacio articular (grado 1 de Tönnis) y pacientes con SFFA sin alteración (grado
0 de Tönnis). Materiales y Métodos: Se llevó a cabo una
revisión retrospectiva de 46 artroscopias de cadera realizadas en 44 pacientes. Se los dividió en dos grupos según la
clasificación de Tönnis: grupo
A (grado 0) y grupo B (grado 1). Los
resultados funcionales se evaluaron con el Harris
Hip Score modificado (HHSm), el Hip Outcome Score-Activity of Daily Living (HOS-ADL)
y su subescala, orientada al deporte (Sport-Specific Subscale). Resultados: Los pacientes del grupo A (sin estrechamiento del espacio articular) obtuvieron mejores resultados funcionales, reflejados en
puntajes más altos en las escalas funcionales, comparados con los del grupo B
(con estrechamiento del espacio articular) (p <0,001). Conclusiones: El estudio
sugiere que el estrechamiento del espacio articular en pacientes con SFFA
se asocia con peores resultados funcionales después de la artroscopia de cadera. Esta observación podría
explicarse por la mayor
prevalencia de lesiones condrales severas y la dificultad para reparar el labrum en pacientes con estrechamiento del espacio
articular.
Palabras clave: Artroscopia de cadera; clasificación de Tönnis; resultados funcionales; lesión tipo CAM.
Nivel
de Evidencia: IV
Impact
of Joint Space Narrowing on Functional Outcomes
After Hip Arthroscopy
ABSTRACT
Introduction: Femoroacetabular impingement syndrome (FAIS) can often progress to hip
osteoarthritis. Although advanced
osteoarthritis is a contraindication to arthroscopy, a subgroup of patients without
advanced disease who have only mild joint
space narrowing may be
candidates for this procedure. Objectives: To evaluate and compare functional outcomes in
patients undergoing hip arthroscopy for FAIS with joint space narrowing
(Tönnis grade 1) and those with FAIS without joint
space narrowing (Tönnis grade 0). Materials and Methods:
A retrospective review included 46 hip arthroscopies
performed in 44 patients. Patients
were divided into two groups according
to the Tönnis classification: group A (grade 0) and group
B (grade 1). Functional outcomes
were assessed using the modified Harris Hip Score (mHHS) and the activities of daily living (HOS-ADL) and sports-specific (HOS-SSS) subscales of the Hip Outcome Score.
Results: Patients in group A (without joint
space narrowing) had better functional outcomes, reflected in higher
functional scores, than those in group B (with joint
space narrowing) (p < 0.001).
Conclusions: This study suggests that
joint space narrowing in patients with FAIS is associated with poorer functional
outcomes after hip arthroscopy. This
finding may be explained by the higher
prevalence of severe
chondral lesions and the difficulty of labral repair
in patients with joint
space narrowing.
Keywords: Hip arthroscopy; Tönnis classification; functional outcomes; cam lesion.
Level of Evidence: IV
El síndrome de fricción
femoroacetabular (SFFA), producto del contacto anormal
entre el acetábulo y el cuello del fémur, es un trastorno que,
con frecuencia, puede provocar una lesión del labrum
o del cartílago derivando en artrosis
de cadera. En numerosos estudios, se señala que la artrosis impacta
negativamente en los resultados después de una artroscopia de cadera. Sin embargo, existe
un grupo de pacientes con SFFA sin artrosis avanzada, pero que tienen una leve
disminución del espacio articular y puede ser tratado con una artroscopia de
cadera. En un estudio reciente con un seguimiento de 20 años tras una
artroscopia de cadera por desgarros del labrum, se
determinó que el factor de riesgo más importante para la conversión a una artroplastia total de cadera
(ATC) fue el daño condral de la cabeza femoral y
del acetábulo. 1-4
Los pacientes
con artrosis moderada
y severa de cadera, grados 2 y 3 de Tönnis, han obtenido
sistemáticamente resultados inferiores luego de una artroscopia de
cadera en comparación con aquellos sin artrosis o con artrosis leve. Por el contrario, los estudios que han evaluado
a pacientes con artrosis leve (grado 1 de Tönnis) no han mostrado el mismo impacto negativo en los
resultados clínicos como en los pacientes con artrosis más avanzada. En una revisión
sistemática, Domb y cols. determinaron que el espacio
articular <2 mm y un grado >1 de Tönnis son indicadores de malos resultados
después de la artroscopia de cadera y, en estos pacientes, puede estar
justificada una ATC. Sobre la base de
estos estudios, la práctica actual en la preservación de la cadera ha reducido
las indicaciones de cirugía
a pacientes con buena calidad
articular, con espacio
articular preservado, más específicamente
espacio articular >2 mm, y grados 0 y 1 de Tönnis.5-7
Los objetivos
de este estudio fueron evaluar
y comparar los resultados funcionales de los pacientes
con SFFA y estrechamiento del espacio articular
(grado 1 de Tönnis) y con SFFA sin alteración (grado 0 de Tönnis) sometidos
a una artroscopia de cadera.
Se llevó a cabo un
estudio observacional, retrospectivo, de cohorte comparativa, que incluyó
artroscopias de cadera realizadas a pacientes con diagnóstico de SFFA. Todas las cirugías
fueron efectuadas por el mismo cirujano.
Entre enero de 2016 y junio de 2025, se realizaron 55 artroscopias de cadera. En el análisis, se incluyó a aquellos
pacientes operados por SFFA con un seguimiento mínimo de un año. Se excluyeron los casos con estrechamiento
avanzado del espacio articular (grado
>1 de Tönnis) y con displasia
acetabular. La muestra
final quedó conformada
por 46 artroscopias de cadera en 44
pacientes.
Las indicaciones para el tratamiento artroscópico fueron: evidencia radiográfica de SFFA,
examen clínico compatible con dolor de cadera y fracaso
del tratamiento conservador (reposo relativo, modificación de la actividad,
analgésicos y fortalecimiento muscular evitando la flexión profunda con carga).
A todos los pacientes se
les tomaron radiografías y se les realizó una resonancia magnética antes de la
cirugía. Se definió como deformidad tipo Pincer
cuando el ángulo centro-borde era >40° y como deformidad tipo CAM cuando el
ángulo alfa era >50°. El grado de artrosis se determinó según la
clasificación de Tönnis: sin estrechamiento del
espacio articular (grado 0) y con estrechamiento definido (grado 1). El espacio
articular se midió en radiografías anteroposteriores de cadera en carga,
utilizando un programa digital (AGFA). Se consideró grado 1 cuando el estrechamiento
era <50% o existía un espacio articular residual >2 mm en todas las
regiones. En total, 28 caderas se clasificaron como grado 0 y 18, como grado 1
(Figura 1).8-11
Todas las cirugías
estuvieron a cargo del mismo cirujano, se realizaron bajo anestesia raquídea
combinada con bloqueo pericapsular, en decúbito
dorsal con tracción y poste central. Se utilizaron, de rutina, un portal
anterolateral y uno anterior. Inicialmente se efectuó una capsulotomía interportal con bisturí banana.
En pacientes con sobrecobertura acetabular (Pincer), se realizó una acetabuloplastia controlada; en algunos casos,
se limitó a generar
un lecho sangrante para favorecer la reparación del labrum.
Las lesiones labrales se repararon con anclajes de PEEK sin nudos de 2,8
mm. Las lesiones condrales se clasificaron según la
escala de Outerbridge. Una vez completado el trabajo en el compartimento
central, se liberó la tracción para evaluar
la unión cabeza-cuello femoral; en casos
de deformidad tipo CAM, se practicó una osteocondroplastia con fresa bajo control radioscópico.
Todos fueron dados de
alta el mismo día y se les indicó descarga parcial durante tres semanas. A
partir de la tercera semana, iniciaron
la rehabilitación kinésica,
primero, orientada a recuperar el rango de movilidad y, luego,
al fortalecimiento muscular.
Se registraron las siguientes variables: edad, sexo,
tipo de deformidad, grado de artrosis
(Tönnis), lesiones condrales (Outerbridge), reparación labral y presencia de microfracturas. Los resultados funcionales se evaluaron, en el último control,
con los siguientes instrumentos: Harris Hip Score
modificado (HHSm), Hip Outcome Score-Activities of Daily
Living (HOS-ADL) y su subescala Sport-Specific Subcale (HOS-SSS), administrados, de manera presencial, telefónica o por correo electrónico. Se definió como falla un HHSm <70 o la progresión radiográfica de
artrosis con indicación de ATC. Se analizaron, además, como posibles
factores predictivos de falla, la presencia de lesiones condrales avanzadas y la
necesidad de microfracturas.1,12
Se aplicó estadística
descriptiva para caracterizar la muestra. Las comparaciones de medias entre
grupos se realizaron con la prueba de la t de Student/Welch, y con ANOVA o la prueba de Kruskal-Wallis en
caso de incumplimiento de supuestos. Para las variables categóricas se
emplearon las pruebas 2 o exacta de Fisher, según correspondiera.
A fin de explorar
los factores predictivos del resultado funcional, se ajustaron modelos
de regresión lineal múltiple con el HHSm posoperatorio como variable dependiente y se incluyeron como covariables la edad, el sexo, la clasificación de Tönnis,
el tipo de deformidad, el grado de lesión condral y los puntajes funcionales
HOS-ADL.
Asimismo, se construyeron curvas
de Kaplan-Meier para estimar la supervivencia libre
de falla y se compararon los grupos de Tönnis con la prueba
de rangos logarítmicos. Dado el bajo número de eventos (n = 2), no fue posible
estimar, de forma confiable, un modelo de regresión de Cox multivariado. Se
consideró estadísticamente significativo un valor p <0,05.
El análisis se realizó
con R versión 4.5.0 (2025-04-11 ucrt; R Foundation for Statistical Computing, Viena, Austria). Se emplearon los paquetes dplyr, ggplot2
y tidyr para la gestión
y visualización de datos, stats para las pruebas
de comparación de medias y asociaciones categóricas, survival y survminer para los análisis
de supervivencia y curvas de
Kaplan-Meier, y broom para la presentación tabular de
los modelos de regresión.
Se incluyó a 46 pacientes
(25 hombres y 21 mujeres), con una edad media de 33.9 ± 9.4 años (rango 18-52)
y un seguimiento promedio de 45.7 meses (rango 12-96). Según la clasificación
de Tönnis, 28 pacientes (60,9%) eran grado 0 y 18 (39,1%),
grado 1. El tipo de deformidad se distribuyó en 17 casos tipo CAM, 20 mixtos y 9 tipo
Pincer. En la evaluación intraoperatoria, las lesiones condrales
se clasificaron como grado 0 (n = 17), grado 1 (n =
1), grado 2 (n = 9), grado 3 (n = 8) y grado 4 (n = 11) (Tabla 1).
Los resultados funcionales globales fueron favorables: la media del HHSm posoperatorio fue de 86,5 (mediana
87, rango 59-91); la del HOS-ADL, 84,9 (mediana 88,5) y la del HOS-SSS, 83,9
(mediana 87) (Figura 2).
Al comparar la edad por grado
de Tönnis, los pacientes con artrosis leve (grado 1) eran significativamente mayores que aquellos
con grado 0 (39.6 ± 8.1 vs. 30.2 ± 9.7 años;
p = 0,001). En cuanto
a los resultados funcionales, los pacientes con grado 0 tuvieron valores
superiores tanto en el HHSm (89,1
± 2,5 vs. 82,3 ± 9,8; p = 0,010),
como en el HOS-ADL
(91,9 ± 5,0 vs.74,0 ± 10,5; p <0,001) y el HOS-SSS
(91,2 ± 5,5 vs. 72,3 ± 10,0;
p <0,001) (Tabla 2).
El análisis de intervalos de confianza y tamaños del efecto confirmó
la relevancia clínica
de estas diferencias. El HHSm tuvo un tamaño del efecto
grande (d de Cohen 1,05; intervalo de confianza del 95% [IC95%] 0,42-1,68),
mientras que el HOS-ADL (d de Cohen 2,34; IC95% 1,57-3,10) y el HOS-SSS (d de
Cohen 2,49; IC95% 1,69-3,27) tuvieron tamaños
del efecto muy grandes, lo que refuerza
que los pacientes sin artrosis
alcanzan un beneficio funcional sustancialmente mayor
(Tabla 3).
En cambio, no se observaron diferencias significativas en el HHSm posoperatorio al comparar los distintos tipos de deformidad (ANOVA p = 0,152;
Kruskal-Wallis p = 0,114) (Figura 3).
Respecto a las lesiones
condrales, se halló una fuerte asociación con el grado de artrosis:
los pacientes grado 1 de Tönnis
presentaron, con más frecuencia, lesiones condrales avanzadas (grados 3-4),
diferencia que resultó estadísticamente significativa (Fisher
p <0,001) (Figura 4, Tabla 4). Por el contrario, el tipo de deformidad no tuvo
una asociación significativa con la clasificación de Tönnis
(Fisher p = 0,126).
En el análisis
multivariado de regresión lineal, ninguna variable individual se asoció, de
manera significativa e independiente, con el HHSm posoperatorio. El modelo global explicó un 48% de la variabilidad de los resultados (R² ajustado = 0,48; p
<0,001) (Tabla 5).
En un modelo ampliado
que incluyó el sexo y los puntajes
del HOS, el ajuste mejoró
levemente, alcanzando un R² ajustado de 0,53 (p <0,001). Ninguna
covariable tuvo una significancia estadística clara, de manera aislada; sin embargo, la interacción entre la
clasificación de Tönnis y el HOS-ADL presentó una
tendencia estadística (p = 0,075), esto sugiere
un posible efecto modificador de la gravedad
radiográfica sobre el impacto del desempeño en actividades de la vida diaria en el HHSm posoperatorio (Tabla 6).
Finalmente, el análisis de supervivencia (evento
= HHSm <70)
mostró una supervivencia libre de falla del 100% en
el grupo con grado 0 de Tönnis y del 88,9% en el grupo grado 1, a los 65 meses de seguimiento. Las curvas de Kaplan-Meier mostraron una tendencia a
una menor supervivencia en aquellos con grado 1, sin alcanzar significancia estadística en la prueba de rangos logarítmicos, probablemente por el bajo número de eventos (n = 2) (Tabla 7, Figura 5).
En este estudio, se
compararon las características y los resultados funcionales de pacientes con
SFFA sometidos a artroscopia de cadera, divididos en dos grupos según el grado
de estrechamiento del espacio articular (clasificación de Tönnis). Los hallazgos clave revelaron que los pacientes
sin estrechamiento del espacio articular preoperatorio (grupo A, grado 0) obtuvieron mejores resultados
funcionales medidos con el HHSm que aquellos con estrechamiento del espacio articular
(grupo B, grado 1). Además,
se observó una diferencia en el tipo de deformidad predominante entre los grupos,
con una distribución más equilibrada entre las deformidades mixtas, CAM y Pincer en el grupo A,
y un claro predominio de la deformidad tipo CAM en el grupo B.
Estos resultados
coinciden con los de la literatura médica que sugiere que la artrosis, incluso
en sus etapas iniciales manifestadas como estrechamiento del espacio articular,
puede influir negativamente en los resultados de la artroscopia de cadera. El estrechamiento
del espacio articular se ha asociado con un mayor daño condral y una peor función
de la cadera, lo que puede explicar
los puntajes de las escalas
funcionales más bajos
del grupo B. La
mayor prevalencia de lesiones condrales en el grupo
B (100% vs. 26%) apoya
aún más esta observación, e indica
que el estrechamiento del espacio
articular puede ser un marcador
de un mayor daño intrarticular. Si bien nuestros hallazgos coinciden con los de
Domb y cols. al demostrar que los pacientes con grado 1 de Tönnis pueden
lograr mejoras estadísticamente significativas en los resultados funcionales,
la relevancia clínica de estas mejoras sigue siendo cuestionable, ya que, según lo reportado por Nho y cols., los pacientes con cambios artrósicos grado 1 tienen menos probabilidades de alcanzar
un resultado satisfactorio mínimo en comparación con aquellos con grado 0.5,6,11,13-15
La relación causal del SFFA y la artrosis
de cadera está bien descrita;
sin embargo, se debate si la corrección
de la morfología CAM o Pincer previene la progresión
de la artrosis de cadera. En un estudio de caderas antes y después de la resección del CAM,
Van Houcke y cols. hallaron que las fuerzas de contacto máximas estaban
significativamente elevadas en pacientes con SFFA tipo CAM, pero se
normalizaron después de la resección, lo que
sugiere que la resección del CAM puede prevenir una mayor lesión condral. En nuestro estudio,
la diferencia observada en la
distribución de las deformidades óseas no tuvo una asociación significativa con
la clasificación de Tönnis y el análisis de
supervivencia mostró una supervivencia libre de falla del 100% en el grupo con
grado 0 y del 88,9% en el grado 1 de Tönnis a los 65 meses de seguimiento. Vilaseca y cols.
comunicaron una tasa de conversión a ATC
del 2,43% en pacientes con un seguimiento >10 años.4,13,16
Es importante considerar
las limitaciones de este estudio. El tamaño de la muestra, particularmente en
el grupo B, podría limitar el poder estadístico para detectar diferencias
sutiles. Además, el seguimiento a
largo plazo sería beneficioso para evaluar
la progresión de la artrosis
y la necesidad de una ATC. Sin embargo, a pesar de estas limitaciones, el estudio proporciona información valiosa sobre la relación
entre el estrechamiento del espacio articular, el tipo de deformidad y los
resultados funcionales después de una artroscopia de cadera.
En la práctica clínica,
estos hallazgos sugieren que se debe tener precaución al seleccionar pacientes
con estrechamiento del espacio articular para la artroscopia de cadera. Si bien
la artroscopia puede aliviar los síntomas en algunos casos, el riesgo de
resultados funcionales subóptimos puede ser más alto y la progresión de la
artrosis, más rápida, en los pacientes con grado 1 de Tönnis. Por lo tanto,
es fundamental realizar
un examen preoperatorio exhaustivo, que incluya una
cuidadosa evaluación del espacio articular y la deformidad ósea, para informar
adecuadamente a los pacientes sobre
sus expectativas y considerar opciones
de tratamiento alternativas, como la ATC, en casos seleccionados.
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https://doi.org/10.1016/j.arthro.2018.02.036
ORCID de M. P. Silvestrini: https://orcid.org/0000-0002-7649-2318
ORCID de S. Ruiz: https://orcid.org/0009-0005-1147-2200
ORCID
de M. Rubado: https://orcid.org/0009-0001-5729-5490
ORCID de M. Botta:
https://orcid.org/0000-0001-5858-4115
ORCID de L.
Mañero: https://orcid.org/0000-0002-2102-5798
ORCID de J. M. Barrios: https://orcid.org/0000-0002-1235-9788
Recibido el 28-6-2026. Aceptado luego de la evaluación el 10-8-2026 • Dr. DAMIÁN ARROQUY
• damianarroquy@hotmail.com • https://orcid.org/0000-0003-1045-7840
Cómo citar este artículo: Arroquy D, Silvestrini MP, Ruiz S, Rubado M, Botta M, Mañero L, et al. Impacto del estrechamiento articular en los resultados funcionales de la artroscopia de cadera. Rev Asoc Argent Ortop Traumatol 2026;91(5):438-447. https://doi.org/10.15417/issn.1852-7434.2026.91.5.2422
Información
del artículo
Identificación: https://doi.org/10.15417/issn.1852-7434.2026.91.5.2422
Fecha
de publicación: Octubre, 2026
Conflicto
de intereses: Los autores
no declaran conflictos de intereses.
Copyright: © 2026, Revista de la Asociación Argentina de Ortopedia y
Traumatología.
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